Los propios registros del Gobierno provincial revelan que la pobreza en la ciudad de Formosa podría alcanzar a más hogares de los que reconocen las estadísticas oficiales. El Plan Alimentario Nutrir entrega bolsones de comida a 18.500 familias consideradas en situación de vulnerabilidad.
Si se aplica a esas familias el tamaño promedio de los hogares relevados por el INDEC en la capital formoseña —unos 3,46 integrantes—, la asistencia alcanzaría aproximadamente a 64 mil personas. Se trata de una estimación, debido a que la Provincia informa la cantidad de familias beneficiarias, pero no detalla el número total de personas comprendidas.
El último informe del INDEC, correspondiente al segundo semestre de 2025, estimó que en el aglomerado Formosa había 15.179 hogares bajo la línea de pobreza, sobre un total de 77.173. Sin embargo, el padrón de Nutrir comprende a 18.500 familias que necesitan alimentos del Estado para completar su alimentación.
La diferencia alcanza a 3.321 familias. En términos porcentuales, el Gobierno provincial brinda asistencia alimentaria a una cantidad de hogares casi 22% superior a la contabilizada como pobre por el organismo nacional.

Las 18.500 familias incluidas en Nutrir también representan alrededor del 24% de todos los hogares de la capital. En otras palabras, prácticamente una de cada cuatro familias formoseñas recibe periódicamente un bolsón de alimentos frescos.
El dato fue confirmado por la coordinadora del programa, Anahí Santander, quien sostuvo que los productores paipperos garantizan el sustento diario de esas familias. También señaló que se trata de sectores “excluidos del sistema nacional” a los que el Gobierno provincial contiene mediante la entrega de alimentos.
La definición utilizada por la propia funcionaria refuerza el contraste. Si una familia necesita recibir alimentos del Estado porque quedó excluida del sistema, difícilmente pueda considerarse que superó plenamente la pobreza, aunque sus ingresos aparezcan apenas por encima de la Canasta Básica Total.
De acuerdo con el INDEC, la pobreza alcanzaba al 27,9% de los habitantes del aglomerado Formosa, equivalente a 74.469 personas. Dentro de ese universo, 12.186 personas —el 4,6% de la población— se encontraban bajo la línea de indigencia.
Aunque la estimación de 64 mil personas asistidas por Nutrir se ubica por debajo de las 74.469 personas pobres calculadas por el INDEC, el contraste aparece con mayor claridad al comparar la cantidad de hogares: el programa provincial contiene a 18.500 familias, mientras que la estadística nacional reconoce 15.179 hogares pobres.
Las mediciones no son idénticas. El INDEC determina la pobreza al comparar los ingresos familiares con el costo de la Canasta Básica Total, mientras que Nutrir utiliza criterios administrativos de vulnerabilidad social y alimentaria. Esa diferencia, sin embargo, muestra que existen miles de hogares que pueden quedar fuera de la estadística de pobreza y, aun así, necesitan ayuda pública para alimentarse.
Incluso después de la fuerte reducción estadística de la pobreza —que pasó del 46,2% de las personas en el segundo semestre de 2024 al 27,9% un año después—, la asistencia alimentaria provincial continúa alcanzando a una parte significativa de la población formoseña.
Durante 2025, Nutrir proyectó una demanda de 13,5 millones de kilos y 6,2 millones de unidades de alimentos. La distribución se realiza mediante siete centros ubicados en diferentes barrios de la ciudad y requiere una logística diaria para sostener la cobertura.
En vísperas del 30° aniversario del PAIPPA, el Gobierno destacó el aporte de los pequeños productores al abastecimiento del programa. Pero el número difundido también expone la otra cara de esa política: unas 18.500 familias, integradas por aproximadamente 64 mil personas, necesitan asistencia alimentaria en Formosa capital.
