El presidente de la Unión Industrial de Formosa, Jorge Antueno, advirtió que empresas de la provincia redujeron su actividad, despidieron trabajadores o cerraron temporalmente ante la caída del consumo y las dificultades para acceder al financiamiento.
“La situación es desesperante”, afirmó Antueno durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5. El dirigente sostuvo que los problemas se acumularon durante los últimos dos años y reclamó una respuesta urgente de las autoridades.
Sus declaraciones se conocieron luego de que este medio revelara un incremento de la mora empresarial. Los estados contables del Banco Formosa muestran que las deudas comerciales con más de 90 días de atraso pasaron de $2.968,8 millones a $4.157,8 millones durante el primer trimestre de 2026.

“Es una barbaridad”, respondió Antueno al conocer los números. Para el representante de los industriales, el aumento de las obligaciones impagas refleja una crisis que ya está afectando la continuidad de empresas y puestos de trabajo.
El dirigente señaló como principales causas la caída del consumo, la paralización de la obra pública, las elevadas tasas de interés y la apertura de las importaciones. “Son cosas que van haciendo que rebalse el vaso”, expresó.
La función habitual del crédito empresarial es financiar inversiones, comprar maquinaria o ampliar la capacidad productiva. Sin embargo, Antueno reconoció que numerosas pequeñas y medianas empresas están recurriendo a préstamos para cancelar otras deudas y cubrir gastos corrientes.
“Hay empresas, especialmente las pequeñas y medianas, que tomamos créditos para pagar otra deuda y para sostener el empleo”, explicó. Remarcó que muchos empresarios intentan conservar a trabajadores con 15, 20 o hasta 30 años de antigüedad, pese al deterioro de la actividad.
Según Antueno, la primera actividad alcanzada por la crisis fue la construcción debido a la paralización de proyectos financiados por el Gobierno nacional. La interrupción de las obras generó un efecto dominó sobre fabricantes de aberturas, aserraderos, proveedores y prestadores de servicios.
En Formosa, algunas firmas vinculadas con la construcción habrían cerrado temporalmente, mientras que otras comenzaron a trabajar menos horas. En el sector forestoindustrial también se registraron reducciones de operaciones, despidos y establecimientos funcionando solamente media jornada, indicó.
El titular de la Unión Industrial aclaró que las obras sostenidas con recursos provinciales continúan, aunque a un ritmo más lento. También alertó que la menor recaudación nacional repercute sobre la coparticipación y limita la capacidad de la Provincia para sostener la inversión pública.
A las dificultades para vender se suma el costo del dinero. Antueno valoró la mayor estabilidad de los precios, pero aseguró que las tasas crediticias continúan siendo demasiado elevadas para invertir o financiar la actividad cotidiana de una empresa.

“Uno realmente tiene miedo de tomar una línea de crédito”, reconoció. Antes de invertir, las compañías deben evaluar si podrán afrontar cuotas elevadas en un escenario de ventas deprimidas. El riesgo es que el financiamiento deje de impulsar la producción y se transforme en una herramienta para postergar el cierre.
Como alternativa, Antueno destacó las líneas con tasas subsidiadas que ofrece el Consejo Federal de Inversiones a través del Banco Formosa. Consideró que este tipo de asistencia resulta clave para que los industriales puedan presentar proyectos, invertir y atravesar la crisis sin destruir más empleos.
