Formosa se ubica entre las provincias con peores condiciones habitacionales de la Argentina. Un nuevo informe del Observatorio de Vivienda de la Asociación de Empresarios de la Vivienda Argentina (OFAVA), elaborado sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, estimó que el déficit habitacional alcanza al 54% de los hogares formoseños, muy por encima del promedio nacional, que se ubica en 40,3%.
El dato coloca a Formosa dentro del grupo más comprometido del país. El informe advierte que las provincias del norte y centro-oeste concentran los peores registros, mientras que la Patagonia y la Ciudad de Buenos Aires presentan los niveles más bajos. A nivel nacional, casi seis millones de hogares —5.983.241— tienen al menos una dimensión de déficit habitacional.
Pero uno de los indicadores más críticos para Formosa aparece al analizar la calidad de las viviendas. El 37,3% de los hogares de la provincia presenta déficit cualitativo básico, categoría que contempla viviendas con materiales deficientes pero recuperables y situaciones de hacinamiento crítico. Es el segundo porcentaje más alto de toda la Argentina, solamente detrás de San Juan, con 39,3%. Jujuy aparece tercero con 32,3%.

La brecha resulta todavía más significativa frente al promedio argentino. Mientras el déficit cualitativo básico nacional es del 20,2%, en Formosa llega al 37,3%, una diferencia de más de 17 puntos porcentuales. Dentro de esta categoría se consideran, entre otras situaciones, viviendas con pisos o techos deficientes y el hacinamiento crítico, definido como tres o más personas por habitación destinada a dormir.
El relevamiento utiliza distintos niveles para medir el problema. Los casos de allegamiento, déficit cuantitativo básico y déficit cuantitativo ampliado implican necesidad de una nueva vivienda, mientras que los déficits cualitativos pueden resolverse mediante mejoras, ampliaciones o acceso adecuado a servicios.
El panorama también alcanza a los jóvenes formoseños. Según la tabla provincial incluida en el informe, entre las personas de 25 a 35 años, alrededor del 38% todavía no se había emancipado de su hogar de origen: un 19% vivía en hogares sin déficit y otro 20% permanecía sin emanciparse y, además, convivía en una vivienda con déficit habitacional. El estudio considera a este sector como una demanda de vivienda que permanece parcialmente oculta en los indicadores tradicionales.
El informe aclara, además, una limitación relevante para interpretar los números: los datos corresponden a zonas urbanas de más de 2.000 habitantes y la EPH puede tener dificultades para captar plenamente a quienes viven en barrios populares, por lo que determinados sectores vulnerables podrían estar subrepresentados.
Así, el nuevo relevamiento vuelve a colocar a Formosa entre las jurisdicciones con mayor déficit habitacional del país, pero con una particularidad especialmente preocupante: más de uno de cada tres hogares presenta problemas vinculados con la materialidad de la vivienda o el hacinamiento, casi duplicando el promedio argentino.
