La Asociación Judicial de Formosa resolvió iniciar medidas de fuerza ante lo que considera un fuerte deterioro de los salarios de los trabajadores del Poder Judicial. Habrá dos paros parciales, este viernes y el próximo, desde las 11, aunque se mantendrán las guardias mínimas para garantizar la atención.
La decisión fue tomada durante una asamblea extraordinaria y confirmada por la secretaria general del gremio, Fátima Gutiérrez, en declaraciones a Algo está pasando, por VLU FM 88.5.
“La categoría más baja no está alcanzando el piso de $1.100.000”, aseguró Gutiérrez. Explicó que existe una compensación para llegar a ese monto y remarcó que los judiciales tienen dedicación exclusiva, por lo que no pueden desempeñar otro trabajo.
La dirigente sostuvo que el conflicto no responde exclusivamente al aumento del 15% dispuesto en tres tramos del 5%, al que adhirió el Poder Judicial, sino a un deterioro salarial acumulado durante los últimos años.

“Nuestros haberes se vienen deteriorando hace un par de años”, señaló. Uno de los principales cuestionamientos del gremio apunta a la brecha salarial que se abrió entre los ministros del Superior Tribunal de Justicia y el resto de los trabajadores judiciales.
Según explicó Gutiérrez, históricamente existió un sistema de referencia que vinculaba los salarios de los empleados con los ingresos de los ministros del STJ mediante coeficientes establecidos en el reglamento interno. Sin embargo, sostuvo que ese mecanismo fue perdiendo peso y “se va generando una brecha bastante importante entre los de arriba y los de abajo”.
La secretaria general planteó además una comparación con otros sectores de la administración pública. “A un docente por trabajar un turno también le ponen un mínimo de $1.100.000 y nosotros estamos cobrando ese mismo dinero por trabajar ocho horas. Es el doble”, afirmó.
Más expedientes
El reclamo salarial también está atravesado por el incremento de la carga laboral. Gutiérrez aseguró que las jornadas de 40 horas semanales dejaron de ser optativas en numerosas dependencias y que, paralelamente, aumentó considerablemente la cantidad de causas.
Como ejemplo, señaló que un juzgado de instrucción que anteriormente podía tramitar entre 1.500 y 2.000 expedientes por año ahora se aproxima a los 4.000, sin que haya aumentado en la misma proporción la cantidad de empleados.
“Las exigencias son muchas y los ingresos no están significando la cantidad de trabajo que realizan los empleados judiciales”, cuestionó.
Pese a las medidas de fuerza, Gutiérrez aclaró que el diálogo con el Superior Tribunal de Justicia continúa abierto y destacó que mantienen audiencias periódicas con la presidenta del máximo tribunal provincial para abordar cuestiones salariales y laborales.
Los trabajadores marcarán tarjeta a las 11 y se retirarán de sus lugares de trabajo durante los dos viernes de protesta. Después de esas medidas, una nueva asamblea definirá cómo continuará el reclamo.
