El ministro de la Producción y Ambiente, Lucas Rodríguez, confirmó que la Policía de Formosa actúa como “brazo auxiliar indispensable” en los controles ganaderos en las rutas provinciales, y atribuyó la medida a que “los puestos de control de Senasa han visto mermada su capacidad de despliegue territorial debido a las actuales políticas de ajuste del Gobierno nacional“.
El funcionario sostuvo que el esquema busca “desarticular un circuito económico informal histórico” y que la caída en la cantidad de cabezas ingresadas a los remates “no refleja una caída en la producción formoseña”, sino que sería consecuencia de que “resulta mucho más difícil para algunos intermediarios concretar esas maniobras de especulación que antes realizaban con papeles prestados”.
La versión de los productores
Sin embargo, en diálogo con Algo Está Pasando (VLU FM 88.5), la vicepresidenta de la Sociedad Rural de Comandante Fontana, Lourdes Ferrari, describió una realidad distinta a la planteada por el Ministerio.

Según explicó, los controles se intensificaron “desde marzo de este año” y se fueron sumando de forma escalonada, sin aviso previo: primero la exigencia de documentación vinculada al Documento Único de Tránsito (DUT) a partir de la Resolución Conjunta 231, luego la habilitación de los transportes, y finalmente, el mes pasado, el certificado de lavado y desinfección de jaulas.
Ferrari fue categórica al calificar los controles como arbitrarios: “hablamos de controles arbitrarios porque no hay ningún criterio, se superponen los controles“, señaló, y precisó que esa función sanitaria “es competencia de la policía sanitaria que es Senasa” y no de la fuerza provincial.
Incluso recordó el caso viralizado de un transportista que, pese a tener el certificado de lavado vigente, fue obligado a repetir el trámite por decisión subjetiva de un policía.
La dirigente, que también es médica veterinaria, remarcó que “lo que pueden hacer en el caso de que el transportista no tenga el certificado de lavado vigente” se limita a labrar un acta de infracción, “pero no puede evitar ni prohibir la circulación”.
Impacto económico en toda la cadena
Ferrari extendió la problemática a toda la provincia, no solo a Comandante Fontana, y describió el efecto concreto sobre los remates: “de nosotros hacer dos remates mensuales, entre 2000 y 3000 cabezas que encerramos, el último remate llegamos a comprar 900 cabezas”. Atribuyó la caída a que “la policía genera muchos contratiempos porque vuelve a controlar lo que ya viene controlado en origen”.
El pedido del sector: una mesa técnica
Consultada sobre las causas de la medida, Ferrari evitó una lectura político-partidaria y pidió que la provincia “arme una mesa técnica de trabajo donde se asienten los lineamientos” y se agilice la implementación del DUT, que —según le habrían anticipado en reuniones previas— sería “inminente”. “Le diré más, desalienta totalmente a producir en Formosa”, advirtió, y remarcó que la situación afecta por igual al pequeño productor, al mediano, al grande, a los transportistas y a las consignatarias.

