La disputa política del gobernador Gildo Insfrán y el senador nacional Francisco Paoltroni volvió a quedar en el centro del debate, aunque esta vez con un actor que asegura ser el principal perjudicado: los productores ganaderos.
El mandatario formoseño tildo de “revoleador de hacienda” al representante de Formosa en varios discursos. Y en ese tren utiliza los controles policiales, sumando una extrema burocracia en varias ventanillas dejando en suspenso un tramite unificado.
En una entrevista concedida a Algo Está Pasando por VLU FM 88.5, el presidente de la Confederación de Sociedades Rurales de Chaco y Formosa (ChaFor), Daniel Fontana, sostuvo que los controles que se realizan sobre el transporte de hacienda en la provincia tienen un fuerte componente político y que, en el intento de afectar la actividad vinculada a Paoltroni, “se termina perjudicando a todo el sector productivo”.
“Básicamente el trasfondo de todo esto tiene una conformación política“, afirmó Fontana al explicar el comunicado difundido junto a Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en el que ambas entidades exigen el fin de los “controles arbitrarios” que, según denuncian, complican el traslado de animales y la comercialización de hacienda.
Según explicó el dirigente rural, la mayor presión se concentra en la zona de Comandante Fontana, donde históricamente desarrolla su actividad comercial el senador Paoltroni. Sin embargo, advirtió que los efectos alcanzan a toda la provincia.
“Todos los productores están sujetos a este tipo de arbitrariedades. Lamentablemente esa es la realidad y los que terminan transformándose en enemigos del Gobierno son los productores“, sostuvo. Fontana aclaró que el reclamo no busca eliminar los controles sanitarios ni promover irregularidades.
“No estamos promoviendo ningún acto ilegal. Si el productor y el transportista tienen toda la documentación exigida por el SENASA, deben poder circular sin inconvenientes y comercializar su hacienda sin controles que excedan la normativa“, señaló.
Pérdida de competitividad
El dirigente explicó que las inspecciones generan demoras que afectan especialmente a quienes concurren a remates feria, una herramienta clave para los pequeños productores.

“El productor chico, mediano o grande no puede concurrir normalmente a un remate. Y el más perjudicado es el pequeño productor, porque allí consigue mejores precios para su hacienda”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que los sobrecostos se suman a una estructura impositiva que ya considera elevada para el sector.
“Un productor que envía una jaula de animales para faena fuera de la provincia debe afrontar, según nos informan los productores formoseños, alrededor de un millón y medio de pesos solamente por sacar esa hacienda de Formosa, además de los tributos que debe abonar en la Administración Tributaria Provincial”, aseguró.



