Los diputados provinciales de Formosa llevan un mes y medio sin sentarse en sus bancas y asistir a comisiones. La última sesión de la Cámara de Diputados se realizó el 25 de junio y, pese a que transcurrió el receso invernal y agosto ya está en marcha, no fueron convocadas las comisiones ni existe hasta el momento una fecha para volver al recinto.
El jefe del bloque de la Unión Cívica Radical, Juan Carlos Amarilla, confirmó este jueves en una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5, que la Legislatura continuará sin actividad parlamentaria.

“No están convocadas las comisiones del martes y tampoco la sesión está prevista. No va a haber despacho de ningún tema. Tampoco hay convocatoria, así que estamos sin sesionar desde el día 25 de junio”, explicó Amarilla.
La situación coloca nuevamente bajo la lupa el funcionamiento de uno de los poderes del Estado provincial. La Cámara tiene 30 diputados, pero el oficialismo justicialista cuenta con una holgada mayoría de 22 legisladores y, por lo tanto, posee los números necesarios para abrir las sesiones y avanzar con su propia agenda. El presidente del bloque del PJ es Agustín Samaniego.

Para Amarilla, la prolongada inactividad no responde a la falta de herramientas legislativas sino a una decisión política del Gobierno provincial.
“Hay que entender que la agenda legislativa se establece en función de las prioridades que se traza el Gobierno. Si en el Gobierno estuvieran deseosos o ansiosos de tener determinadas medidas, te puedo asegurar que las sesiones no se hubieran detenido tanto tiempo como tampoco se hubieran demorado en reiniciarse”, cuestionó.
El radical sostuvo que la oposición, que tiene una representación minoritaria, carece de posibilidades reales de fijar el ritmo de trabajo de la Cámara.
“Cuando seamos convocados vamos a estar todos ahí. Nosotros somos cinco, vale decir que no tenemos injerencia sobre la agenda legislativa y mucho menos sobre la decisión de reiniciar el período ordinario”, señaló.
Consultado específicamente sobre quién tiene la responsabilidad de que los diputados todavía no hayan regresado al recinto, Amarilla apuntó directamente contra la mayoría oficialista.
“Absolutamente. Ellos tienen el bloque, la mayoría, ellos tienen la posibilidad de abrir. En realidad, es solo una cuestión de decisión, si querés, el formalismo de la convocatoria, porque estamos en período ordinario. Tendríamos que sentarnos y sesionar”, afirmó.

Sin sesiones, pero con sueldos
La falta de actividad parlamentaria no afecta el cobro de las dietas. Ante la pregunta de si los diputados continúan percibiendo sus salarios pese a no sesionar desde junio, Amarilla respondió sin rodeos: “Sí, claro. Absolutamente”.
El dato cobra relevancia al observar el costo presupuestario de la Legislatura formoseña. Según el Presupuesto 2026 aportado para esta nota, la Cámara dispone de $34.523 millones durante el año, equivalentes a casi $95 millones por cada día calendario.
De ese total, $32.506 millones corresponden a gastos en personal. La planta autorizada alcanza los 1.867 cargos: 517 empleados permanentes y 1.350 temporarios.
Festivales sí, otros proyectos no
Antes de comenzar el extenso parate legislativo, buena parte de las últimas sesiones estuvo marcada por proyectos de declaración de interés vinculados a festividades y acontecimientos sociales y culturales.

Con la mayoría que le garantizan sus 22 bancas sobre 30, el oficialismo acompañó reconocimientos al Festival Regional del Mbejú, la tercera edición del Festival Regional del Alfajor, la Ultramaratón Formosa 2026, “La Formoseñada” y el Formosa Fashion Show, entre otros.
En una de esas jornadas, por ejemplo, alcanzaron aproximadamente 30 minutos para aprobar iniciativas relacionadas con festivales.
El contraste apareció con expedientes de mayor impacto sobre la vida cotidiana de los formoseños. Un pedido de informes para determinar el costo real de la energía eléctrica suministrada por REFSA volvió a comisión y quedó sin fecha para su tratamiento.
Algo similar ocurrió con el proyecto para que Formosa adhiera a la denominada Ley Lucio, legislación nacional destinada a establecer mecanismos de prevención y detección temprana de situaciones de violencia contra niños, niñas y adolescentes. La oposición volvió a impulsar la iniciativa, pero no consiguió que llegara a su aprobación.
Amarilla cuestionó, precisamente, las dificultades que encuentra la oposición para introducir temas propios en el recinto: “Es muy difícil lograr conseguir que se habiliten los temas. Salvo cuando el Gobierno entiende que tiene que dar determinadas señales y termina sacando una iniciativa que en algún momento fue planteada por algunos sectores de la oposición. Pero es la excepción, no la regla”.
Así, desde aquel 25 de junio, las bancas permanecen vacías. El receso invernal terminó, agosto comenzó y el período ordinario formalmente continúa abierto. Sin embargo, con 22 diputados oficialistas capaces de garantizar por sí solos el funcionamiento de la Cámara, todavía no existe convocatoria para volver a sesionar.

