La condena contra cuatro periodistas de Hambre de Futuro, de LN+, puso en el centro de la escena al juez de Paz de Las Lomitas, Omar Padilla, y también a su pasado político: antes de ingresar a la magistratura fue concejal, dirigente del justicialismo y un activo defensor del proyecto político encabezado por Gildo Insfrán.
Padilla condenó a Lautaro Guillamondegui, Micaela Urdinez, Joaquín Rajadel y Javier Corbalán a cinco días de arresto por realizar entrevistas y filmaciones en la comunidad originaria San José. La sanción puede sustituirse por una multa de $282.550 para cada uno.

Según informó la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), el Juzgado de Paz de Menor Cuantía de Las Lomitas consideró que los periodistas infringieron el artículo 73 del Código de Faltas provincial porque habrían desarrollado una actividad sin autorización previa y carecían de un carnet para ejercer el periodismo.
ADEPA rechazó el criterio y recordó que en la Argentina no se necesita licencia, matrícula ni autorización estatal para ejercer el periodismo. También sostuvo que, según surge del propio fallo, el equipo había recibido inicialmente autorización para ingresar y realizar entrevistas y se retiró cuando se lo solicitaron.
Ultragildista al Poder Judicial
La trayectoria política de Padilla no es solamente un antecedente partidario mencionado en publicaciones periodísticas. Está registrada por el propio Poder Judicial de Formosa.
En 2014, el Superior Tribunal de Justicia analizó la situación del entonces abogado porque integraba la lista de conjueces de la Tercera Circunscripción Judicial y, al mismo tiempo, se desempeñaba como concejal de la Municipalidad de Las Lomitas.
El STJ resolvió entonces excluirlo de la lista de conjueces al considerar que su condición de concejal constituía una incompatibilidad por encontrarse ejerciendo un cargo público.
Años después, Padilla continuó públicamente ligado al justicialismo.
En noviembre de 2024 era presentado como dirigente de Unidad Justicialista de Las Lomitas. Al referirse a actividades deportivas organizadas en esa localidad, afirmó que trabajaban mediante el “acompañamiento y gestión del gobernador Gildo Insfrán”.
Meses antes había sido todavía más explícito: “Tenemos quien nos indica el camino y es nuestro Gobernador”
En julio de 2024, Padilla fue identificado públicamente como “dirigente justicialista” durante una actividad vinculada a comunidades originarias de la zona de Las Lomitas.
En ese contexto cuestionó políticamente al intendente Atilio Basualdo y aseguró que “las comunidades estamos consustanciadas con este proyecto de Gobierno que representa nuestro Gobernador”.
También manifestó que “la militancia justicialista está descontenta” con Basualdo y cuestionó su acercamiento a las ideas libertarias.
Padilla fue más lejos al definir su alineamiento con Insfrán: “Nosotros tenemos quién nos indica el camino a tomar y que por muchos años lo ha hecho bien, y es nuestro Gobernador”, afirmó.
Esas declaraciones fueron realizadas menos de nueve meses antes de que el Superior Tribunal de Justicia lo designara juez de Paz.
El STJ lo designó
El 26 de marzo de 2025, el Superior Tribunal de Justicia anunció oficialmente que, mediante la Resolución 184/25, había designado a Omar Padilla como juez de Paz de Menor Cuantía de Las Lomitas, en reemplazo de Nicanor Aurelio Maldonado.
El propio STJ señaló entonces que Padilla reunía el perfil necesario para desempeñarse con “eficiencia, prudencia y dedicación” y explicó que utilizó las atribuciones conferidas por la Constitución provincial para cubrir inmediatamente el cargo.
Dos días después, el 28 de marzo de 2025, Padilla juró en el salón Juan José Paso del Superior Tribunal de Justicia.
El presidente del STJ, Guillermo Horacio Alucín, encabezó la ceremonia junto a los ministros Claudia María Fernández, Ariel Gustavo Coll y Marcos Bruno Quinteros y el entonces procurador general Sergio Rolando López.
Durante el acto, Alucín destacó especialmente que Padilla fuera oriundo y residente de Las Lomitas porque, según sostuvo, eso le otorgaba un conocimiento directo de la comunidad. También definió a la Justicia de Paz como “el primer eslabón de acceso a la justicia” y remarcó su función para prevenir y resolver conflictos.
Actualmente, la guía oficial del Poder Judicial continúa identificando a Omar Padilla como juez del Juzgado de Paz de Menor Cuantía de Las Lomitas.
Condenar a periodistas
Un año y medio después de aquella designación, Padilla quedó en el centro de una controversia por libertad de prensa.
El mismo dirigente que había sido concejal de Las Lomitas, dirigente de Unidad Justicialista y defensor público del liderazgo político de Insfrán fue quien, ya convertido en juez, resolvió imponer cinco días de arresto a cuatro periodistas que habían llegado al oeste formoseño para entrevistar a integrantes de una comunidad originaria.
ADEPA cuestionó especialmente que la falta de una credencial periodística fuera utilizada como argumento en una sentencia. También advirtió sobre las consecuencias que tendría aceptar que una autoridad pueda determinar, mediante una autorización o carnet, quién está habilitado para investigar, entrevistar o informar sobre asuntos de interés público.
El antecedente político de Padilla agrega así un elemento relevante al debate abierto por el fallo: menos de un año antes de asumir como magistrado se presentaba públicamente como dirigente justicialista, reivindicaba el proyecto político provincial y señalaba a Gildo Insfrán como quien indicaba “el camino a tomar”.
En marzo de 2025, el Superior Tribunal de Justicia lo convirtió en juez de Paz. Ahora, desde ese cargo, Padilla firmó una sentencia que impone arresto a periodistas por una cobertura periodística y que provocó el rechazo de ADEPA.
