El 29,9% de las personas relevadas en el aglomerado Formosa se encontraba bajo la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con el nuevo informe difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Los datos corresponden al informe Incidencia de la pobreza y la indigencia en 31 aglomerados urbanos, elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y publicado el 24 de septiembre.
En números absolutos, el organismo estimó que unas 80 mil personas eran pobres en Formosa. A nivel de hogares, la pobreza alcanzó al 24,4%, equivalente a aproximadamente 20 mil hogares.
El dato coloca a Formosa considerablemente por debajo del promedio del Noreste (NEA), que volvió a aparecer como la región con mayor incidencia de pobreza del país: 41,5% de las personas. Dentro de la región, Gran Resistencia registró 48,6%; Posadas, 42,2%; Corrientes, 41%; y Formosa, 29,9%.
De esta manera, Formosa presentó la menor tasa de pobreza del NEA durante el período analizado. También quedó por debajo del promedio nacional de los 31 aglomerados urbanos, que fue del 32,3% de las personas.

Unas 16 mil personas en la indigencia
El informe también midió la población cuyos ingresos ni siquiera alcanzaron para cubrir la canasta básica alimentaria. Para Formosa, el INDEC estimó unas 16 mil personas indigentes, aunque este dato debe interpretarse con especial cautela.
La incidencia estimada fue del 5,9% de las personas y del 4,1% de los hogares, equivalente a alrededor de 3 mil hogares. Sin embargo, el propio informe asigna a la estimación de indigencia en personas de Formosa un coeficiente de variación de 41,9%. El INDEC advierte que las estimaciones con coeficientes superiores al 25% deben considerarse no confiables.
La pobreza volvió a subir en el país
El informe muestra además un cambio de tendencia a nivel nacional. En los 31 aglomerados urbanos, la pobreza pasó del 28,2% de las personas en el segundo semestre de 2025 al 32,3% en el primer semestre de 2026, una suba de 4,1 puntos porcentuales. La indigencia aumentó del 6,3% al 7,5%.
En total, el INDEC contabilizó 9,729 millones de personas pobres y 2,249 millones de indigentes dentro de una población relevada de poco más de 30,1 millones de personas.
El organismo explicó el deterioro semestral por la evolución desigual entre ingresos y precios de las canastas. Mientras el ingreso per cápita familiar promedio aumentó 11,5%, la canasta básica alimentaria subió 21,4% y la canasta básica total, 19,6%. Es decir, los ingresos crecieron considerablemente menos que las canastas utilizadas para determinar la pobreza y la indigencia.
