La decisión de decomisar y destruir los escapes libres de las motocicletas comenzó a mostrar resultados en Clorinda, según aseguró el director de Tránsito de la Municipalidad, Ezequiel Viggiano, durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5.
“Tuvimos una gran reducción con respecto a la circulación de motos que recorrían la ciudad con el escape adulterado”, afirmó el funcionario. El dato cobra relevancia después de que el municipio avanzara con la destrucción de 50 caños de escape que habían sido retirados durante los operativos.
La medida surgió luego de reiterados reclamos de vecinos por los ruidos molestos y de las dificultades que generaba el sistema anterior: los infractores podían recuperar los escapes adulterados y volver a instalarlos una vez retirada la motocicleta.
Para modificar esa situación, el Concejo Deliberante aprobó la Ordenanza 1128/2026, impulsada por el Ejecutivo municipal encabezado por Ariel Caniza. La normativa habilitó el decomiso definitivo y posterior destrucción de los elementos que no se encuentren autorizados.

Viggiano sostuvo que la caída de las infracciones no responde a una disminución de los controles. “Los controles siguen siendo los mismos”, aseguró, y explicó que tanto la Policía provincial como la Dirección de Tránsito mantienen operativos reiterados en distintos sectores de Clorinda.
“Lo que se dio es la disminución de esa falta”, remarcó. Para el funcionario, el resultado estuvo relacionado tanto con los procedimientos como con la decisión de destruir los escapes decomisados, evitando que pudieran volver a colocarse en las motocicletas.
Uno de los argumentos centrales para avanzar con la medida fueron los reclamos de vecinos afectados por los fuertes ruidos, especialmente familias con niños con sensibilidad auditiva y personas dentro del espectro autista. “La verdad que era insostenible”, señaló Viggiano sobre la situación previa a los operativos.
Los controles, sin embargo, no se limitan a los escapes libres. También alcanzan a motocicletas y automóviles que circulan sin luces, conductores que no utilizan casco o cinturón de seguridad y otras faltas, entre ellas el incumplimiento de los semáforos.
Viggiano aseguró que el objetivo municipal “no es recaudatorio” y destacó las campañas de seguridad vial que se desarrollan en escuelas y que ahora se extenderán a los barrios. Admitió, sin embargo, que las sanciones económicas terminan teniendo incidencia sobre la conducta de los infractores.
“A veces, cuando se le toca el bolsillo, la gente hace caso”, reconoció. Según explicó, la intención inicial es trabajar sobre la concientización, aunque ante el incumplimiento de las normas finalmente se procede a labrar las correspondientes actas de infracción.
A pocas semanas de la implementación del nuevo esquema, Clorinda pasó de devolver los escapes adulterados a retirarlos definitivamente de circulación y destruirlos. Tras una primera tanda de 50 piezas eliminadas, el municipio sostiene que la cantidad de motos detectadas con escapes libres disminuyó de manera considerable.
