La protesta de los trabajadores municipales de Ingeniero Juárez llegó a una tregua el pasado viernes tras dos extensas reuniones entre representantes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el intendente local. Aunque el conflicto no quedó resuelto de manera definitiva, ambas partes alcanzaron un acuerdo que permitió levantar las medidas de fuerza y abrir una nueva instancia de negociación para discutir salarios.
El secretario general de ATE en Ingeniero Juárez, Félix Gaján, confirmó en declaraciones a VLU FM 88.5 que el entendimiento es “parcial”, pero destacó que representa un avance importante luego de más de dos años de reclamos por mejoras salariales.

Entre los puntos acordados figura la reducción del 50% de la jornada laboral y una reorganización de los horarios de trabajo. Según explicó el dirigente sindical, la medida busca que los empleados puedan concentrar sus tareas en determinados días de la semana y disponer de más tiempo para realizar trabajos particulares o actividades complementarias que les permitan incrementar sus ingresos.
Además, el Ejecutivo municipal se comprometió a garantizar el pago conjunto del sueldo y el medio aguinaldo, y a otorgar un bono extraordinario por única vez de 100 mil pesos. Sin embargo, este beneficio alcanzará únicamente a los trabajadores que participaron de las protestas, una decisión que generó cuestionamientos y que no se extenderá a futuras negociaciones salariales.

Gaján adelantó que las partes volverán a reunirse en julio para discutir una nueva propuesta salarial para toda la planta municipal. “Ya le aclaramos al intendente que los próximos acuerdos deberán beneficiar a todo el personal”, señaló.
Otro de los puntos destacados del acuerdo fue el levantamiento de las medidas judiciales iniciadas contra tres dirigentes gremiales, entre ellos el propio Gaján, el secretario de Acción Social de ATE, Miguel Barrios, y el delegado Ramón Caballero. Los sindicalistas habían sido denunciados por su participación en las protestas y, según indicó el dirigente, hasta el jueves existía un pedido de captura en su contra.
Desde ATE cuestionaron la judicialización del conflicto y sostuvieron que la protesta fue una consecuencia de la falta de respuestas a los reclamos presentados durante los últimos años. “Siempre estuvimos abiertos al diálogo. Todos los meses presentamos notas solicitando reuniones para discutir salarios“, afirmó Gaján.
Aunque la tensión disminuyó tras el acuerdo alcanzado, el conflicto sigue abierto. La próxima negociación salarial prevista para julio será clave para determinar si el entendimiento logrado esta semana se transforma en una solución de fondo o apenas en una pausa dentro de un reclamo que lleva años sin respuestas definitivas.

