El intendente de Ingeniero Juárez, Rafael Nacif, responsabilizó al Gobierno nacional de Javier Milei por las dificultades económicas que atraviesa el municipio y aseguró que detrás de las protestas gremiales “se evidencia el interés político de intervenir la provincia”.
En medio del conflicto con un sector de trabajadores agremiados a ATE, el jefe comunal defendió la administración municipal y sostuvo que, pese a las complicaciones financieras, el municipio cumple “en tiempo y forma” con el pago de salarios y la prestación de servicios esenciales.

“El Gobierno Nacional no envía los recursos que debería. Hay una caída importante de la coparticipación, se canceló la obra pública y se eliminaron programas y subsidios sociales”, afirmó Nacif, al enumerar la paralización de proyectos como la escuela técnica y el tendido eléctrico entre Juárez y Santa Rita.
El intendente también cuestionó el recorte de programas alimentarios y ayudas sociales nacionales, y señaló que esa situación obligó tanto a la Provincia como a los municipios a absorber una mayor demanda social. “Somos el primer lugar al que la gente acude para pedir ayuda”, expresó.
Según explicó, el municipio sostiene comedores y merenderos, otorga becas universitarias, asiste a productores y brinda ayuda directa a familias vulnerables, mientras enfrenta una baja recaudación local. “No sancionamos a quienes no pueden pagar impuestos porque entendemos que cuesta llegar a fin de mes”, indicó.

En ese contexto, Nacif descartó la posibilidad de otorgar el aumento salarial reclamado por ATE. “No es un capricho no dar el aumento. La frazada es corta y tiene que abrigar a todos”, sostuvo, y aclaró que el municipio no puede asumir compromisos que excedan sus posibilidades financieras.
Además, defendió el derecho a la protesta, aunque cuestionó las medidas de fuerza más duras. “La violencia, la quema de cubiertas, los insultos y las presiones no ayudan en nada. Siempre debe privilegiarse el diálogo y la búsqueda de soluciones en paz”, remarcó.
Finalmente, el intendente vinculó el conflicto local con el escenario político nacional y provincial. “Detrás de un reclamo genuino se evidencian intereses políticos que buscan pedir la intervención federal de la provincia”, concluyó.

