La Legislatura provincial aprobó una ley marco que regula el uso de teléfonos celulares en los establecimientos educativos, desde el jardín de infantes hasta la secundaria. El diputado oficialista Rodrigo Vera, uno de sus principales impulsores, dialogó con VLU FM 88.5 y explicó los alcances de una norma que, destacó, nació del consenso y de la escucha.
El proyecto fue elaborado conjuntamente con la Unión Cívica Radical y atravesó un proceso amplio de consulta antes de llegar al recinto. Vera contó que convocaron a docentes, directivos, estudiantes de centros de estudiantes, psicólogos y especialistas en salud mental. “Con toda esa información se termina la polémica, se termina, porque cuando uno comprende y aprende lo que pasa, la polémica termina y lo que queda es preocupación”, dijo el legislador.
Y fundamentó esa preocupación con datos concretos: “El daño que le generan las pantallas a los niños, especialmente en sus primeras edades, está probado científicamente. Está probado el daño que le genera a nivel neurológico, a nivel comunicacional, a nivel de sociabilidad, y ni hablar en el proceso de enseñanza y aprendizaje.”
Qué dice la ley según el nivel educativo
En jardines y escuelas primarias los alumnos no podrán llevar celulares, salvo cuando el docente lo incorpore en una actividad curricular programada o cuando una situación familiar particular lo justifique, previo acuerdo con las autoridades.

En la secundaria, los estudiantes podrán llevar sus dispositivos pero no usarlos durante las clases. Vera explicó el fundamento con un dato que resonó en el debate: “Cuando uno se distrae un ratito mirando la pantalla, tardás más de 20 minutos en retomar la concentración total con lo que está diciendo un docente.”
El uso en los recreos quedó sujeto a “acuerdos escolares de convivencia” que cada institución definirá entre docentes, directivos y familias. Los propios estudiantes, contó Vera, participaron del debate y fueron honestos: “Ellos mismos mencionaron la preocupación por el bullying, por el acoso, por la violencia, por estos desafíos virales que generan problemas en todo el mundo.”
Votos en contra
Legisladores de La Libertad Avanza votaron en contra y deslizaron que la norma podría ser el primer paso hacia restricciones más amplias. Vera no midió sus palabras: “Tratar de sacar rédito político sobre la salud de los chicos… más bajo que eso hay petróleo.“
Y fue más lejos al recordar el comportamiento de las mismas diputadas durante las comisiones: “Cuando actuaron los primeros días y hablaron como madres, dieron opiniones muy buenas y valiosas, y a favor del proyecto. Después se tuvieron que disfrazar de libertarias y dijeron cosas sin sentido, como que no hay problema en que chicos de dos, tres, cuatro años tengan celulares porque es la libertad de no sé quién.”
Una foto inusual, pero saludable
Más allá del contenido de la norma, Vera subrayó el valor político de lo que ocurrió en el recinto. “Cuando hay un interés superior podemos deponer actitudes de política partidaria para consensuar. Eso es un gesto muy importante”, afirmó, y reconoció que no será la regla en todos los temas: “Seguramente estaremos en desacuerdo en un montón de otras cosas y seguiremos votándonos en contra. Es normal. Es la democracia. Pero también podemos demostrar que en algunas cuestiones sí lo podemos lograr.”
La reglamentación quedará en manos del Ministerio de Educación, que deberá definir los protocolos por modalidad educativa y diseñar campañas de capacitación vinculadas a la prevención del ciberacoso, el bullying y la violencia escolar.

