La implementación de acciones de alfabetización en escuelas secundarias de Formosa abrió un nuevo frente de debate sobre la situación educativa de la provincia. A través del programa “Escuela Innovadora”, el Ministerio de Cultura y Educación comenzó a solicitar a docentes del nivel medio que incorporen en sus planificaciones estrategias destinadas a estudiantes con dificultades de lectura y escritura.
La decisión generó fuertes cuestionamientos de la Agremiación Voz Docente, que interpretó la medida como una evidencia del deterioro de los aprendizajes básicos y de las falencias acumuladas en los niveles anteriores del sistema educativo.
En un documento, el gremio aseguró que directivos y profesores vienen alertando desde hace tiempo sobre serias dificultades en comprensión lectora y escritura entre los estudiantes que ingresan a la secundaria. Incluso, señalaron que algunos docentes describen situaciones en las que los alumnos llegan al nivel medio “sin saber leer ni escribir”, con capacidades consideradas insuficientes para afrontar los contenidos propios de esa etapa educativa.

La polémica adquiere una dimensión política adicional debido a las reiteradas afirmaciones del gobernador Gildo Insfrán, quien en distintos actos públicos ha sostenido que Formosa cuenta con “la mejor educación pública de la Argentina”. Sin embargo, la necesidad de implementar mecanismos de alfabetización en la escuela secundaria parece contrastar con ese diagnóstico oficial.
Desde Voz Docente cuestionaron especialmente que se pretenda que los profesores del nivel medio asuman tareas para las cuales, sostienen, no fueron formados durante sus carreras. Según explicaron, la alfabetización es una competencia específica de la escuela primaria y forma parte de la formación profesional de los maestros de grado, no de los docentes secundarios.
“Las autoridades parecieran ignorar que los docentes secundarios no cursan materias vinculadas con la alfabetización durante su formación”, señalaron desde la organización sindical. Por ello, reclamaron que, si el Estado considera necesario desarrollar procesos de alfabetización en la secundaria, primero debería ofrecer capacitaciones específicas y reconocidas con puntaje docente.

El gremio también cuestionó el concepto de “innovación” asociado al programa oficial. Argumentaron que enseñar a leer y escribir en la escuela media no puede considerarse una práctica innovadora, sino la consecuencia de problemas que debieron resolverse durante la educación primaria.
Para Voz Docente, la discusión de fondo no pasa por incorporar nuevas planificaciones en el nivel secundario, sino por atender las causas que originan las dificultades de aprendizaje. En ese sentido, sostuvieron que la prioridad debería ser fortalecer los procesos educativos en la primaria para garantizar que los alumnos lleguen a la secundaria con competencias básicas consolidadas.
“La alfabetización corresponde al maestro de grado, no al profesor”, concluye el documento firmado por el secretario general del gremio, Manuel Pereyra.
La controversia vuelve a poner bajo la lupa los resultados del sistema educativo provincial y abre interrogantes sobre el alcance real de los aprendizajes logrados por miles de estudiantes formoseños, en una provincia donde el Gobierno sostiene que la educación pública es un modelo para el país, mientras los propios actores del sistema advierten sobre problemas elementales de lectoescritura en las aulas de nivel medio.


