La localidad de Mayor Edmundo Villafañe atraviesa una situación institucional inédita. A 44 días de la destitución del intendente Víctor Ramón “Sata” Osorio, el edificio municipal continúa tomado, los servicios públicos funcionan de manera mínima y los vecinos padecen las consecuencias de una disputa política que no encuentra solución.
El delegado de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), César Villasanti, confirmó en una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5, que la Municipalidad y el Concejo Deliberante permanecen ocupados desde el 7 de septiembre, cuando estalló el conflicto que terminó con la destitución del jefe comunal.
“Estamos aislados de todo“, describió el dirigente gremial al explicar que el funcionamiento de la administración municipal está prácticamente paralizado.
Según detalló, la recolección de residuos se realiza únicamente los viernes, no se corta el pasto, no se ejecutan tareas de mantenimiento y tampoco pueden realizarse trámites administrativos.
“Lo único que salió acá es que se pudo pagar el sueldo, que la Tesorería fue, firmó y se pudo pagar. Después, lo demás sigue con el problema”, explicó.

Basura acumulada
La paralización municipal comenzó a hacerse cada vez más visible en las calles. La basura se acumula en distintos accesos a Villafañe, los caminos presentan un marcado deterioro y las últimas lluvias agravaron la falta de mantenimiento.
“La basura está afuera, en la entrada desde Formosa, desde El Colorado y desde la ruta 42. La gente la lleva un poquito más lejos de su casa, pero es un descontrol”, relató Villasanti.
El delegado también cuestionó el estado de los caminos rurales, especialmente después de las precipitaciones registradas durante la última semana.
“Cuando llueve, los caminos son un chiquero de chancho. Lo que había de mantenimiento ya desapareció”, afirmó.
La situación genera preocupación ante los pronósticos de nuevas lluvias, en momentos en que otros municipios de la provincia avanzan con tareas preventivas de limpieza de canales y desagües.
Millones de coparticipación
Otro de los interrogantes que rodean la crisis está vinculado con los recursos económicos que recibe la comuna.
Durante la entrevista se mencionaron datos de coparticipación de septiembre que ubicarían a Villafañe entre las localidades con mayores transferencias provinciales, con un monto superior a los 400 millones de pesos.
Villasanti explicó que, antes del conflicto, los delegados gremiales manejaban información sobre ingresos de aproximadamente 280 millones de pesos para el Ejecutivo municipal y entre 60 y 70 millones destinados al Concejo Deliberante.
La contradicción que genera preocupación es que, mientras se informa sobre importantes recursos de coparticipación, la Municipalidad mantiene suspendida gran parte de sus actividades y los vecinos no reciben servicios básicos.

Trabajadores con miedo
La crisis comenzó el 7 de septiembre, cuando el Concejo Deliberante resolvió destituir a Osorio mediante un juicio político. La entonces presidenta del cuerpo, Karen Estefanía Silva, quedó designada como intendenta interina, aunque la ocupación del edificio impidió normalizar el funcionamiento municipal.
El conflicto también llegó al Superior Tribunal de Justicia, que rechazó una medida cautelar presentada por Osorio para frenar el procedimiento de juicio político, sin resolver en esa instancia la cuestión de fondo.
“Los trabajadores son los que más preocupados estamos porque sigue la pregunta: ¿cuándo vamos a volver?”, expresó Villasanti.
El delegado agregó que existe temor a posibles represalias laborales contra quienes no concurrieron al edificio durante la ocupación, ante el riesgo de enfrentamientos o de un eventual desalojo.
La incertidumbre también alcanza a la conducción administrativa. Aunque Silva es la autoridad interina designada, Villasanti señaló que persisten versiones contradictorias sobre quién toma las decisiones cotidianas y administra los recursos municipales.
Disputa política
El conflicto tiene como protagonistas a sectores enfrentados del justicialismo local. Por un lado, Osorio, destituido por el Concejo Deliberante, y por otro, el sector político vinculado con Estefanía Silva y el exintendente Hugo Onisinchuk.
Villasanti recordó que Osorio recibió expresiones públicas de respaldo de dirigentes políticos de otras localidades, entre ellos el intendente de El Colorado, Mario Brignole.
Sin embargo, después de más de seis semanas de enfrentamientos, no aparece una salida institucional que permita recuperar el edificio municipal y restablecer todos los servicios.
“Acá los que sufren son el personal y el pueblo“, insistió el delegado de ATE.

