La polémica por la fallida donación de un terreno al Sindicato Único de Trabajadores Municipales (SITRAMUF) sigue generando fuertes enfrentamientos dentro del peronismo de Formosa. Ahora, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Formosa (SITRAMF), que encabeza el exdiputado provincial gildista Jorge Zarza, salió al cruce de los concejales oficialistas que respaldaron la iniciativa y apuntó especialmente contra José Delguy y el sector político de Petu Argañaraz.
Mediante un comunicado firmado junto a la Asociación Mutual de Empleados Municipales de Formosa (AMEMFOR), el sector gremial acusó a los concejales de intentar desplazar a una institución histórica para beneficiar a otra organización sindical, en medio de una disputa que ya expuso diferencias dentro del bloque justicialista del Concejo Deliberante.
“La aberración que impulsó Delguy, acompañado por Argañaraz y compañía”, señala el documento, en una crítica directa a quienes promovieron el proyecto que finalmente no consiguió los votos necesarios para su aprobación.
El pronunciamiento representa una respuesta a las declaraciones de Delguy, presidente del bloque justicialista, quien días atrás había cuestionado al concejal Marcelo Sosa por abstenerse durante la votación y frustrar la mayoría especial requerida.

Sosa de poco peronista
La controversia comenzó durante la sesión del 14 de octubre, cuando el Concejo Deliberante trató un proyecto impulsado por el Ejecutivo municipal para donar un terreno ubicado sobre la calle Arenales al SITRAMUF.
La votación terminó con siete concejales justicialistas a favor, cuatro libertarios en contra y la abstención de Marcelo Sosa. Al requerirse una mayoría de dos tercios, el oficialismo no consiguió aprobar la iniciativa.
Posteriormente, Delguy cuestionó a Sosa durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5, y sostuvo que “le faltó un poquito de peronismo para pensar en el trabajador”.
Sin embargo, el nuevo comunicado invierte esa acusación y señala directamente a los impulsores del proyecto.

“Esto sí parece más una actitud antiperonista solo para complacer al Intendente y su Secretaria de Acción Social”, expresaron desde la mutual y el sindicato.
El documento también contiene un reproche político hacia los representantes del justicialismo: “Concejales con los que hemos militado y votado para que nos representen”, cuestionaron.
Un terreno entregado
Uno de los aspectos centrales del conflicto es que el inmueble en disputa ya había sido adjudicado a la mutual AMEMFOR durante la anterior gestión municipal.
Según el comunicado, la institución fue reconocida oficialmente el 9 de noviembre de 1984, cuenta con matrícula nacional número 20 y lleva más de cuatro décadas de existencia.
En 2015, mediante la Ordenanza 6766 y el Decreto 1620/15, durante la intendencia de Fernando De Vido, recibió el terreno ubicado en Arenales 1146, del barrio San Francisco.
La mutual explicó que, tras el fallecimiento de su presidente Cirilo Diarte, solicitó prórrogas para concretar las mejoras previstas en el inmueble.
También afirmó que cuenta con la comisión directiva normalizada y que presentó planos de mensura y proyectos ante la Municipalidad, pero que sus gestiones no fueron reconocidas por el Ejecutivo.
“Sacar a una institución histórica de los empleados municipales para otorgar a otra institución”, cuestionaron, al denunciar lo que consideran un atropello contra los derechos adquiridos por la mutual.
Zarza y Sosa
Otro punto político del comunicado es el respaldo explícito a Marcelo Sosa, cuya abstención fue decisiva para impedir la aprobación del proyecto.
“Gracias al único Concejal que nos recibió, gracias Compañero Marcelo Sosa, los demás huyeron despavoridos en busca de refugio”, expresó el SITRAMF. El encuentro ocurrió el 29 de septiembre.
De esta manera, el sector encabezado por Zarza defendió la conducta del concejal que había sido cuestionado por Delguy, y dejó expuesta una nueva fractura dentro del oficialismo municipal.
El documento también contiene una advertencia dirigida a los ediles justicialistas: “De repetirse otra actitud así de los Concejales de nuestro partido sería vergonzoso, mucho más aún cuando un funcionario viniendo del radicalismo se nos hace el doctrinario”.
Aunque no identifica por su nombre a ese funcionario, la referencia incorpora otro componente político a una controversia que comenzó como una discusión por la cesión de un inmueble.
La disputa, lejos de cerrarse con la votación, continúa sumando cuestionamientos públicos entre sectores que pertenecen al mismo espacio político.
“Respeten las instituciones”, reclamaron las entidades, antes de concluir con una advertencia: “No los permitiremos más”.
La votación que no consiguió los dos tercios necesarios terminó convirtiéndose así en un nuevo foco de tensión dentro del peronismo municipal, con acusaciones cruzadas de falta de compromiso con los trabajadores y hasta de conductas antiperonistas.

