La inflación de septiembre fue del 1,7% en el Nordeste Argentino (NEA), por debajo del 1,9% nacional. Sin embargo, la región integrada por Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones acumuló un aumento de precios del 26,6% en los primeros nueve meses de 2026, frente al 23,6% registrado en todo el país.
El director de Estadísticas y Censos de Formosa, Julio Svartz, analizó estos indicadores durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5, y explicó cuáles fueron los rubros que más aumentaron y por qué los precios presentan diferencias entre regiones.

Los servicios
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles fue el rubro que más aumentó en septiembre en el NEA, con una suba del 4,1%, superior al 3,1% nacional. Según Svartz, el incremento estuvo relacionado principalmente con los alquileres y el gas.
En segundo lugar se ubicaron las comunicaciones, con un aumento del 3%, impulsado por los servicios de internet y telefonía móvil. Educación registró una suba del 2,8%.
En cambio, alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron un 1,2%, por debajo del 2% nacional. No obstante, algunos productos registraron incrementos importantes.
Svartz mencionó verduras con aumentos de entre el 30% y el 40%, mientras que la harina subió 3,7%, el arroz 2,6%, el aceite 2,2% y la leche en polvo 4,2%.
¿Formosa es más cara?
Consultado sobre la percepción de que comprar en Formosa resulta más costoso que en las provincias vecinas, el funcionario rechazó que exista una diferencia generalizada.
“Formosa no es más cara que otra provincia”, afirmó Svartz, y aseguró que algunos productos incluso se comercializan a precios inferiores a los de Chaco y Corrientes.
Explicó que los costos de transporte, la logística y la distancia respecto de los grandes centros de producción influyen en los precios regionales. También destacó que la producción local de frutas, verduras y carnes puede compensar algunos incrementos.

Sin embargo, reconoció que Formosa todavía no cuenta con un índice de inflación propio, por lo que los datos difundidos corresponden al promedio regional del NEA y no permiten establecer con precisión cuánto aumentan los precios exclusivamente en la provincia.
“Nosotros acá, en la ciudad capital, relevamos más de 15.000 precios que después se envían al INDEC”, señaló.
Finalmente, indicó que trabajan para avanzar hacia una medición provincial, aunque aseguró que todavía no existe el acompañamiento necesario del organismo nacional para concretarla.
Una canasta de 20 años
Uno de los principales cuestionamientos de Svartz estuvo dirigido a la metodología utilizada por el organismo nacional para calcular la inflación.
“Lo que hay que aclarar es que la canasta que se utiliza hoy tiene más de 21 años”, afirmó, al recordar que la estructura de consumo utilizada como referencia proviene de una encuesta de gastos de los hogares realizada entre 2004 y 2005.
El funcionario explicó que, en aquel momento, las familias destinaban una mayor proporción de sus ingresos a la compra de bienes, mientras que actualmente los servicios tienen una participación mucho más importante en los presupuestos familiares.
“Si uno mira la realidad actual, se sabe muy bien que los servicios tienen un peso muy importante en el consumo de la familia”, señaló.
De los CD al streaming
Para explicar cuánto cambiaron los hábitos de consumo, Svartz puso como ejemplo algunos productos y servicios que formaban parte de los relevamientos de hace dos décadas.
“Relevaba el precio de los CD vírgenes, el alquiler de videocassettes, DVD, relevaba cosas que hoy no tienen sentido”, sostuvo.
Como contrapartida, mencionó que actualmente las familias destinan parte de sus ingresos a servicios que no tenían la misma presencia en 2004, como las plataformas de streaming, los servicios de música digital y distintas prestaciones de salud mental.
El funcionario señaló que estos consumos comenzaron a relevarse para una eventual actualización metodológica, aunque la modificación finalmente no se implementó.

