Clorinda vuelve a posicionarse como una alternativa para los consumidores paraguayos que buscan precios más bajos en productos de primera necesidad. Un relevamiento del Banco Central del Paraguay (BCP), correspondiente a agosto de 2026, determinó que los comercios de la ciudad formoseña ofrecen precios, en promedio, un 11,4% inferiores a los registrados del otro lado de la frontera.
Los datos fueron difundidos por el diario paraguayo ABC Color y muestran que, pese a los cambios económicos y cambiarios de los últimos años, Clorinda mantiene una ventaja de precios en varios productos de la canasta básica, especialmente alimentos y artículos de limpieza.
La diferencia más importante se registra en harinas, fideos y pastas, que cuestan un 36,3% menos en Clorinda que en Paraguay. Le siguen los aceites, con una brecha del 34%, y las carnes frescas y en conserva, con un 21%.
También aparecen diferencias significativas en otros productos habituales de los supermercados: el queso rallado es un 20,8% más económico, mientras que el dulce de leche y los artículos de limpieza presentan precios un 18% inferiores.
En el caso de las galletitas de agua y salvado, la diferencia alcanza el 11%, y en mantecas y margarinas llega al 9,6%.

Los paraguayos vuelven
El encarecimiento acumulado de los alimentos en Paraguay está impulsando nuevamente las compras en ciudades fronterizas. Aunque la inflación interanual paraguaya se ubicó en apenas el 1,7% durante septiembre, los alimentos acumularon aumentos cercanos al 30% en los últimos tres años.
Esta situación, sumada a la pérdida de poder adquisitivo de parte de la población, lleva a consumidores paraguayos a buscar mejores precios fuera de su país.
Para el comercio de Clorinda, esta diferencia representa una oportunidad de recuperar compradores provenientes de Paraguay, especialmente en supermercados y negocios dedicados a la venta de alimentos y artículos de primera necesidad.
Sin embargo, la ventaja comercial es considerablemente menor que la registrada en otros períodos. En mayo de 2023, un relevamiento del propio Banco Central paraguayo había detectado que comprar en Clorinda resultaba, en promedio, un 43% más barato que hacerlo en Paraguay.
La brecha actual del 11,4% confirma que la ciudad formoseña conserva precios competitivos en determinados rubros, aunque lejos de las diferencias extraordinarias que llegaron a impulsar un intenso movimiento comercial fronterizo.
Controles fronterizos
El movimiento de compradores también está condicionado por las regulaciones aduaneras de Paraguay.
Para las compras realizadas en Clorinda, el régimen simplificado de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) contempla un límite de 300 dólares mensuales por persona, con obligación de presentar la factura correspondiente ante las autoridades aduaneras.
Además, el régimen vecinal fronterizo establece restricciones para determinados alimentos. Entre los productos que no pueden ingresarse bajo esa modalidad figuran carne vacuna, pollo, huevos, tomates y cebollas.
De esta manera, Clorinda conserva un diferencial de precios favorable frente a Paraguay, particularmente en alimentos elaborados, aceites y artículos de limpieza. Una ventaja que puede beneficiar a los comercios locales, aunque el volumen efectivo de compradores dependerá también del tipo de cambio, los costos de traslado y las restricciones para cruzar mercaderías.

