Una docente jubilada de El Colorado hizo pública una carta dirigida al interventor del Instituto de Asistencia Social para Empleados Públicos (IASEP), Claudio Samaniego, en la que cuestionó las dificultades que enfrentan los afiliados del interior provincial para acceder a las prestaciones de la obra social.
Mirian Noemí Trucco, docente jubilada de Educación Secundaria, explicó en una publicación realizada en Facebook que tiene 64 años, vive en El Colorado y padece diabetes tipo 2. Desde esa situación planteó que el IASEP “no representa a los afiliados del interior”, pese a que los aportes se realizan regularmente.
Uno de sus principales cuestionamientos apunta a la centralización de trámites y autorizaciones en la ciudad de Formosa. Según relató, afiliados que viven en otras localidades deben trasladarse hasta la capital para conseguir autorizaciones incluso cuando posteriormente los estudios médicos son realizados en sus propias ciudades.

“Debemos ir a pedir permiso en ese lugar para realizarnos estudios básicos”, expresó. La docente jubilada sostuvo que este mecanismo implica gastos adicionales y pérdida de tiempo, además de demorar la realización de estudios necesarios para obtener un diagnóstico.
Trucco también cuestionó que los afiliados no cuenten con una ambulancia de la obra social en El Colorado. Afirmó que, ante una emergencia, deben recurrir al hospital público local, pese a contar con cobertura médica y realizar los correspondientes aportes al IASEP.
En la carta también planteó la falta de acompañamiento cuando los pacientes deben trasladarse hasta la ciudad de Formosa y mencionó la situación del servicio de sepelio brindado mediante una cooperativa. Sobre este último punto sostuvo que, si existen obligaciones pendientes por parte del organismo, deberían ser abonadas para garantizar la continuidad de la prestación.
El reclamo termina con un planteo directo a las autoridades de la obra social provincial: si el IASEP no está en condiciones de brindar un servicio adecuado, los afiliados deberían tener la posibilidad de elegir otra cobertura.

“Si no están en condiciones de brindar un buen servicio, deberían darnos la libertad de recurrir a otra obra social”, reclamó Trucco en el cierre de la carta dirigida a Samaniego.
El planteo expone así una problemática que, según la afiliada, adquiere características particulares fuera de la capital: trabajadores activos y jubilados que realizan sus aportes a la obra social pero deben afrontar traslados, gastos y trámites adicionales para acceder a determinadas prestaciones.
