La implementación de la nueva estructura curricular del secundario sigue generando incertidumbre entre profesores por el reacomodamiento de materias, cursos y horas cátedra. El secretario general de la Agremiación del Docente Formoseño (ADF), Rubén Chávez, reconoció la existencia de ese escenario durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5, aunque aseguró que hasta el momento no se registraron docentes que hayan perdido horas.
“Como todo proceso de acomodamiento genera incertidumbre, por ahí se genera temor en cuanto a que algunos profesores puedan perder horas”, señaló Chávez. Sin embargo, afirmó que existe una resolución del Ministerio de Cultura y Educación que establece mecanismos para preservar las condiciones laborales de los trabajadores.
La reforma comenzó a delinearse en 2019 y actualmente ingresó en una etapa decisiva. La Resolución 4438/25 estableció la implementación de las nuevas estructuras curriculares de manera gradual: cuarto año durante 2026, quinto en 2027 y sexto en 2028. La normativa contempla siete orientaciones para el secundario y establece criterios para reorganizar las plantas funcionales.
El problema aparece precisamente en esa reorganización. Cada escuela debe adaptar materias, cargas horarias y docentes a la orientación elegida, un proceso especialmente complejo en establecimientos grandes o que funcionan en tres turnos.

Chávez reconoció que existen dificultades para ubicar a todos los profesores dentro de la nueva estructura. “Se están planteando algunas dificultades en cuanto a la ubicación de todos los profesores según la nueva estructura curricular y las nuevas asignaturas”, explicó.
Las declaraciones se producen en medio del malestar expresado por docentes y directivos ante la Dirección de Educación Secundaria, donde durante los últimos días se habrían multiplicado las consultas por asignaciones de horas, cursos y reubicaciones. Chávez dijo no contar con información específica sobre esas situaciones, pero reconoció que el proceso todavía no está terminado.
“Hay que sentarse a trabajar con las plantas”, sostuvo. Según explicó, algunas escuelas más pequeñas ya completaron sus propuestas mientras otras continúan intentando acomodar sus plantas funcionales.
Ante la consulta puntual sobre el riesgo de que un profesor pierda horas y, en consecuencia, parte de su salario, Chávez insistió en que la resolución ministerial debería impedir que los trabajadores resulten perjudicados. “El Estado provincial está muy consciente de eso, por eso el ministro sacó una resolución en ese sentido para que se trabaje con mayor tranquilidad”, afirmó.
El dirigente también reconoció que la incertidumbre está provocando enojo entre docentes. “Todo cambio y todo proceso genera por ahí incertidumbre y la incertidumbre por ahí te trae enojo. Y es normal”, respondió cuando fue consultado sobre el malestar existente.
ADF mantiene históricamente una política de diálogo y concertación con el Gobierno provincial. En ese contexto, Chávez evitó plantear el escenario como un conflicto abierto y destacó la predisposición del nuevo responsable de Educación Secundaria, de apellido Pérez, para recibir los reclamos y avanzar con la reorganización.
Sin embargo, Chávez reveló que no habló recientemente con el ministro de Educación, Julio Aráoz, específicamente sobre los problemas que está generando esta etapa de la reforma. El último diálogo sobre el tema, explicó, ocurrió el año pasado, cuando comenzaron las primeras preocupaciones y posteriormente se dictó la resolución destinada a garantizar las condiciones laborales.
La titularización condicionada
La reforma tiene además otro efecto sobre un reclamo histórico de los profesores: los concursos y las titularizaciones. Chávez reconoció que modificar estructuras curriculares y crear nuevas asignaturas dificulta avanzar inmediatamente con ese proceso.
“Al haber un cambio de estructura curricular y nuevas asignaturas se dificulta un poco”, admitió. No obstante, planteó que durante 2027 podría avanzarse con una titularización, siempre que previamente progrese el reordenamiento actualmente en marcha.
La situación resulta particularmente sensible porque la falta de estabilidad laboral viene siendo cuestionada desde distintos sectores docentes. La reforma encuentra así a numerosos profesores interinos atravesando simultáneamente un cambio de materias y cargas horarias mientras continúa pendiente la discusión sobre su estabilidad definitiva.
Chávez planteó como alternativa que aquellos profesores que eventualmente no puedan permanecer frente a alumnos sean destinados a otras funciones pedagógicas, entre ellas el acompañamiento de estudiantes con dificultades, con el objetivo de reducir la repitencia y el abandono.
El secretario general de ADF se mostró optimista respecto del resultado final, pero dejó en claro que el reacomodamiento todavía está abierto y requiere negociaciones escuela por escuela. “Es cuestión de mucho trabajo y de mucho diálogo”, resumió.
La reforma deberá quedar completamente implementada en 2028. Hasta entonces, el desafío no será solamente curricular: el Gobierno deberá resolver cómo reorganizar materias y plantas funcionales sin que el cambio termine afectando las horas, los salarios y la estabilidad de los profesores, justamente los puntos que hoy alimentan la incertidumbre dentro de las escuelas.
