Un fallo de la Justicia de Formosa obligó al Banco Formosa a dejar sin efecto cuatro préstamos por más de $7 millones, gestionados fraudulentamente a nombre de un cliente, y a reintegrarle la totalidad del dinero que le descontaron en concepto de cuotas.
La sentencia 341/2026 fue dictada por la jueza María Lourdes Leliur, titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 6, quien cuestionó los mecanismos de seguridad de la entidad financiera y rechazó su intento de trasladar toda la responsabilidad a la víctima.
Una llamada falsa
El caso comenzó el 20 de agosto de 2025, cuando el damnificado recibió una llamada de un supuesto empleado de Andreani que le solicitó un código de verificación para entregar un paquete.
El hombre proporcionó el código y, dos días después, descubrió que habían solicitado cuatro préstamos a su nombre por más de $7 millones, además de realizar transferencias a terceros sin su autorización.
La víctima presentó una denuncia penal y acudió a Defensa del Consumidor, con el patrocinio de los abogados Esteban David Martínez y Silvina Alejandra Facio.
Durante el proceso, el Banco Formosa responsabilizó al cliente por haber compartido el código, argumentando que no existieron fallas técnicas ni vulneraciones de sus sistemas.
La seguridad
La magistrada rechazó esa defensa y sostuvo que las entidades financieras tienen un deber de seguridad que no desaparece por una imprudencia del consumidor.
El fallo identificó operaciones sospechosas que debieron activar mecanismos de prevención: cuatro préstamos gestionados en poco más de una hora, montos elevados y transferencias inmediatas a una cuenta no habitual.
Según la resolución, el banco no acreditó haber bloqueado las operaciones, solicitado verificaciones adicionales o implementado controles suficientes frente a movimientos extraordinarios.
La jueza aplicó la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor y recordó que las entidades deben cumplir las normas del Banco Central destinadas a prevenir fraudes electrónicos.
Devolución
La sentencia ordenó anular los cuatro préstamos, devolver todas las cuotas descontadas dentro de las 48 horas posteriores a la notificación y presentar un detalle completo de los débitos realizados.
Además, impuso las costas del proceso al Banco Formosa y a Movilcash S.A.
El caso constituye un nuevo antecedente judicial frente a las estafas conocidas como vishing, una modalidad de fraude telefónico mediante la cual los delincuentes obtienen códigos o información personal.
El mensaje del fallo es contundente: los bancos no pueden descargar toda la responsabilidad sobre sus clientes cuando sus sistemas permiten operaciones fraudulentas sin controles suficientes.

