El diputado nacional formoseño Gerardo Gustavo González tiene una deuda de $206.644.000 con el Banco de la Nación Argentina, según consta en los registros públicos de la Central de Deudores del Sistema Financiero del Banco Central de la República Argentina, correspondientes a enero de 2026. El legislador figura en Situación 1, es decir, al día con sus pagos.
Pero el dato más significativo no es el monto en sí, sino cuándo fue otorgado ese crédito.
El historial de los últimos 24 meses que obra en la Central de Deudores cuenta una historia precisa. Hasta abril de 2025, González registraba con el Banco Nación una deuda de apenas $9.621.000, en línea con los montos moderados que venía acumulando desde que comenzó a operar con la entidad en mayo de 2024. Sin embargo, en mayo de 2025 el saldo trepó de forma abrupta a $177.655.000: un salto de más de $168 millones en un solo mes.

Ese desembolso no ocurrió en cualquier contexto. Mayo de 2025 coincide con el período en que González transitaba dentro del bloque La Libertad Avanza y como el representante del partido en Formosa.
Con el desembarco de Atilio Basualdo como candidato a diputado nacional por Formosa, relegando al propio González de la escena electoral oficialista. La ruptura, que ya venía incubándose desde su primer pase al bloque Coherencia, se consumó poco después con su incorporación al bloque Innovación Federal.
Dicho en términos más directos: el legislador que había llegado al Congreso agitando las banderas de la libertad de mercado y el achicamiento del Estado recibió el crédito más importante de su historial bancario —otorgado por el principal banco público del país— en el preciso momento en que se alejaba del gobierno que conduce ese mismo Estado.
Desde mayo y hasta enero de 2026, la deuda no hizo más que crecer mes a mes: $177,6 millones en mayo, $179,5 millones en junio, $182,1 millones en julio, $185,4 millones en agosto, $189,6 millones en septiembre, $194,5 millones en octubre, $196,4 millones en noviembre, $197,3 millones en diciembre y $206,6 millones en enero de 2026.
Un perfil incomodo
González es conocido en Formosa por su condición de proveedor del Estado provincial que maneja el gobernador Gildo Insfrán, lo que desde el principio generó rispideces con el discurso anti-casta que había adoptado al sumarse a La Libertad Avanza. Llegó al Congreso aprovechando el “voto violeta” que en 2023 sacudió incluso a la provincia más emblemática del poder peronista clásico. Fue un outsider en las formas, aunque no necesariamente en sus vínculos con el poder.
Antes de convertirse en diputado fue candidato por el gildismo y su actividad fue la de un comercio textil de impresión y bordados de remeras.

El “ex jefe” de la Libertad Avanza en Formosa fue protagonista de una publicación por sumar a su equipo de asesores a la influencer Micaela Fontanet, a meses de recibirse de abogada. El mérito se agranda si se considera que estudió a distancia y que trabaja para un legislador de Formosa pese a ser oriunda de Arrecifes, provincia de Buenos Aires.
Acceder a un crédito bancario en situación normal no constituye ninguna irregularidad. Sin embargo, la secuencia es elocuente: un diputado electo bajo la bandera del libre mercado, que cuestiona el rol del Estado en la economía, recurrió al banco del Estado en el momento de mayor tensión con el espacio político que lo llevó al poder, y tomó allí el crédito más abultado de su historial reciente.

