El director de Tránsito de la Municipalidad de Formosa, Orlando Ortíz, afirmó que denunció ante la Fiscalía al diputado provincial gildista Pablo Sosa por amenazas, después de un episodio ocurrido en la dependencia municipal durante el reclamo por la devolución de una motocicleta. Según su relato, el legislador maltrató al personal e intentó que se entregara el vehículo sin que se hubiera acreditado su titularidad.
“Vino el diputado, estuvo prepotente, trató mal al personal”, sostuvo el funcionario en una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5. También le atribuyó una expresión con la que habría buscado imponer su posición frente a los empleados: “Ustedes no saben quién yo soy”.
Ortíz explicó que el procedimiento se originó en un control de rutina, cuando los inspectores detectaron a una persona que circulaba sin casco y que, al ser requerida, no presentó la documentación necesaria. Según indicó, el hijo del diputado iba como acompañante y posteriormente se presentó para retirar la motocicleta.

El inconveniente, sostuvo, fue que la cédula presentada estaba a nombre de otra persona. Por eso, los agentes solicitaron documentación que permitiera acreditar la titularidad o la posesión del vehículo.
“Hasta que no teníamos la acreditación de titularidad, no le íbamos a entregar la motocicleta”, afirmó.
Amenazas
El director relató que, mientras se desarrollaba la discusión, comenzaron a llegar otras personas a la dependencia. Según su versión, esa presencia aumentó la tensión y motivó el pedido de intervención policial.
“En todo momento trataba de amedrentar, intimidar con la gente que vino”, manifestó. Aseguró que procuró contener a los trabajadores para evitar que respondieran a las provocaciones y que el conflicto pasara a mayores.
Ortíz relató que la intimidación incluyó una advertencia para que no regresara al barrio Namqon donde realiza actividades de educación vial con su equipo: “Me dice que nunca más voy a ingresar con el equipo, que ni me atreva a ingresar ahí”. El funcionario vinculó directamente ese episodio con su presentación judicial: “Por eso radiqué la denuncia”, sostuvo, y explicó que buscó resguardar su integridad física y la del personal municipal.

La denuncia, explicó, estuvo motivada especialmente por una amenaza vinculada con las actividades de educación vial que realiza junto a su equipo en los barrios. Según Ortíz, Sosa le advirtió que no volviera a ingresar con el personal al barrio donde desarrollaban esas tareas.
“Me presenté en la Fiscalía e hice la denuncia pertinente”, confirmó, y explicó que buscó resguardar tanto su integridad física como la de sus compañeros.
Discriminación
Consultado sobre el comunicado en el que el diputado denunció un trato discriminatorio, Ortíz rechazó esa versión: “Es una falacia totalmente absurda; se quiere victimizar de algo que justamente nunca sucedió”.
El funcionario sostuvo que los empleados explicaron qué documentación faltaba y procuraron ayudar a resolver el trámite. También señaló que el área realiza cursos y actividades de educación vial para los vecinos de la comunidad.
El director también aseguró que la tensión continuó incluso después de resolverse la devolución de la motocicleta: “Quería victimizarse de la situación que justamente nosotros tratamos de evitar”, cuestionó. Frente a la posterior acusación de discriminación del legislador, fue tajante: “Es una falacia totalmente absurda; se quiere victimizar de algo que justamente nunca sucedió”.
De acuerdo con su relato, la motocicleta finalmente fue devuelta cuando presentaron el formulario 08. “A última hora trajo el 08 y se terminó el problema”, expresó. Agregó que se confeccionó el acta de entrega correspondiente.
Ortíz respaldó la actuación de los inspectores y cuestionó que un trámite que podía resolverse con la documentación solicitada derivara en intimidaciones.

