El gobernador Gildo Insfrán se mantuvo al margen de las negociaciones con el Gobierno de Javier Milei que terminaron con la ampliación de los subsidios eléctricos para las provincias del Norte Grande. Su enfrentamiento político e ideológico con la Casa Rosada volvió a marcar una diferencia con otros mandatarios que, pese a sus distintas pertenencias partidarias, eligieron sentarse a negociar.
El contraste apareció en la agenda del propio gobernador: no asistió a las reuniones donde se discutieron beneficios para los usuarios de electricidad, pero sí viajó a Buenos Aires para participar de una cumbre del Partido Justicialista destinada a ordenar la interna y construir una estrategia electoral para 2027.

No negoció
El 27 de octubre, la Secretaría de Energía de la Nación oficializó la Resolución 300/2026, que amplió los bloques de consumo subsidiado para las regiones cálidas y muy cálidas del país.
Formosa quedó incluida entre las 15 provincias beneficiadas, con un esquema que reconoce hasta 500 kWh mensuales de consumo subsidiable entre noviembre y abril para las zonas clasificadas como muy cálidas.
La medida alcanza a más de 2,3 millones de usuarios residenciales del país y fue resultado de reclamos regionales y negociaciones que comenzaron en agosto.
Sin embargo, Insfrán no estuvo en la mesa donde se discutieron esos beneficios.
El 12 de agosto faltó a la reunión del Consejo Regional del Norte Grande en Posadas, donde ocho gobernadores discutieron con el jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, una agenda que incluía tarifas eléctricas, infraestructura, rutas e Hidrovía.
Tampoco asistió el vicegobernador Eber Solís ni hubo representación política provincial.
Una semana después, el ministro de Economía, Luis Caputo, y Santilli encabezaron otra reunión con mandatarios y equipos técnicos del Norte Grande. Allí se acordó avanzar con un esquema diferencial de subsidios. Formosa nuevamente estuvo ausente de la negociación.

Interna del PJ
La ausencia contrasta con la participación de Insfrán en la cumbre del peronismo realizada el 22 de octubre en la Casa de La Pampa, en Buenos Aires.
Allí compartió una mesa con Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner y otros gobernadores justicialistas, además del senador formoseño José Mayans.
El encuentro buscó acercar posiciones entre los distintos sectores del PJ, defender las PASO, coordinar la estrategia legislativa y avanzar en la construcción de una alternativa electoral para 2027.
Insfrán eligió participar de esa discusión partidaria, mientras que en las negociaciones con Nación por la energía dejó que otros gobernadores llevaran adelante el reclamo regional.
Confrontación política
El resultado también deja una contradicción: el gobernador cuestiona permanentemente las políticas económicas de Milei, pero Formosa recibirá una ampliación de subsidios dispuesta por ese mismo Gobierno nacional.
La decisión permitirá reconocer un mayor consumo de electricidad durante seis meses, aunque el beneficio dependerá de los requisitos económicos de cada hogar y no implicará un descuento sobre toda la factura de REFSA.
La reacción de la dirigencia gildista y la empresa distribuidora fue fría. Y hasta hubo críticas por parte del Defensor del Pueblo, elegido por Insfrán, respecto a que se trató de “un analgésico electoralista”.
La provincia no quedó afuera del beneficio. Quien quedó afuera de las negociaciones fue su gobernador, por una decisión cuya motivación no fue explicada oficialmente.
La pregunta política es por qué Insfrán encontró tiempo para participar de las conversaciones internas del justicialismo, pero no para sentarse con los funcionarios nacionales que negociaban una medida de impacto directo sobre los hogares formoseños.
La confrontación con Milei puede formar parte de su posicionamiento político. Pero gobernar también implica negociar con quienes piensan distinto, especialmente cuando están en juego los intereses de la provincia.

