Una revuelta en la Unidad Penitenciaria Provincial N.º 1 de Formosa afectó a siete pabellones, dejó dos efectivos policiales lesionados y provocó el traslado de seis internos identificados preliminarmente como los presuntos responsables de los incidentes. Las autoridades investigan las causas del conflicto, entre las que aparece un posible reclamo por la calidad de la alimentación.
El comisario mayor Orlando Javier Arena, director general de Unidades Penitenciarias de la Policía de Formosa, brindó detalles de lo ocurrido durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5.
El episodio comenzó este lunes, alrededor de las 12.40, en la cárcel ubicada sobre la avenida Alicia Moreau de Justo, en el barrio San Antonio de la ciudad de Formosa.
Según explicó Arena, los incidentes comenzaron en el sector de procesados y se extendieron a siete pabellones: 8, 9, 10, 13, 16, 17 y 18. Los internos iniciaron focos de incendio que obligaron a intervenir al personal penitenciario, con apoyo de efectivos de otras unidades.
“Se procedió a sofocar los focos ígneos que generaban los internos“, señaló el funcionario, quien explicó que se utilizaron matafuegos y se evacuó a parte de la población penitenciaria hacia sectores con mayor ventilación.
Reclamo por la comida
Uno de los aspectos centrales de la investigación es determinar qué provocó la protesta. Durante la entrevista, Arena fue consultado sobre versiones que señalaban reclamos por la alimentación que reciben los detenidos.
“Nosotros hemos recibido varias informaciones, tratando de establecer cuál es la información más veraz”, respondió.
Respecto de la posible queja por la comida, aclaró: “Si es puntualmente con respecto al tema de la alimentación, debemos hacer también todo un relevamiento“.
El funcionario no confirmó que ese haya sido el desencadenante, aunque reconoció que se encuentra entre las situaciones que deberán investigarse.
También explicó que los internos procesados suelen presentar pedidos escritos para reclamar una resolución más rápida de sus causas judiciales, aunque no vinculó directamente esos planteos con los incidentes del lunes.
Seis trasladados
Arena confirmó que, tras recuperar el control de los pabellones, se dispuso el traslado de seis internos a la Unidad Penitenciaria Provincial N.º 5, por razones de seguridad.
“Nosotros internamente consideramos que son los internos más conflictivos y que fueron los cabecillas del incidente“, sostuvo, aunque aclaró que las responsabilidades deberán establecerse mediante la investigación judicial.
Además, confirmó que dos efectivos policiales resultaron lesionados durante el operativo. También se registraron internos con lesiones, aunque no precisó cuántos ni la gravedad de sus heridas.
El director señaló que se secuestraron elementos punzantes que, según la investigación preliminar, habrían sido utilizados para intentar agredir al personal penitenciario.
Con 325 internos
Otro dato que aportó Arena es la cantidad de personas alojadas en el establecimiento. La Unidad Penitenciaria N.º 1 tiene capacidad para 336 internos y actualmente alberga a 325, es decir, se encuentra al 96,7% de su capacidad declarada.
El funcionario detalló que hay 173 procesados y 149 condenados, además de personas declaradas inimputables.
La causa quedó bajo intervención del Juzgado de Instrucción N.º 2, a cargo de Felipe Cañete, con actuaciones por incendio, atentado y resistencia contra la autoridad, lesiones y daños.
Arena aseguró que la situación fue controlada y que se busca establecer tanto las responsabilidades individuales como los motivos que originaron la revuelta.
Mientras tanto, permanece sin respuesta definitiva una de las principales preguntas que dejó el episodio: si los incidentes fueron consecuencia de un reclamo por las condiciones de alimentación y alojamiento de los internos o si existieron otros factores que desencadenaron la protesta.

