El algodón sigue perdiendo terreno en Formosa, incluso en una de las zonas donde el Gobierno provincial había depositado grandes expectativas de desarrollo agrícola. El Grupo Linke, que opera a través de Agrocotton en unas 9.000 hectáreas de Laguna Yema y Pozo del Mortero, decidió suspender la siembra del cultivo y reemplazarlo por alternativas de menor costo y mayor resistencia climática.
La decisión fue confirmada por Marcelo Linke, presidente del grupo empresario chaqueño, durante una entrevista con Algo está pasando, por VLU FM 88.5.
“La verdad que es la decisión de suspender por ahora la siembra del algodón“, afirmó el empresario, quien describió una combinación de dificultades climáticas, económicas y tecnológicas que volvieron poco competitivo al cultivo.
La noticia adquiere una dimensión particular por los antecedentes de esas tierras. En 1996, el Gobierno de Gildo Insfrán vendió 40.000 hectáreas fiscales a LIAG Argentina, a un dólar cada una, una compañía de capitales australianos, para desarrollar un proyecto agrícola bajo riego que contemplaba una inversión de 52 millones de dólares.

La iniciativa preveía poner en producción 18.000 hectáreas, principalmente con algodón y otros cultivos. Sin embargo, los objetivos no se cumplieron y en 2007 la Legislatura provincial dispuso la restitución de unas 30.000 hectáreas al patrimonio fiscal, dejando poco más de 9.000 en manos de la empresa.
El proyecto original, que dependía del abastecimiento hídrico en una región semiárida, quedó lejos de sus expectativas. Desde el 2019, el Grupo Linke adquirió el establecimiento donde actualmente desarrolla su actividad.
Del algodón al cártamo
Linke explicó que el principal problema del algodón no se limita a las condiciones del oeste formoseño. También cuestionó el atraso tecnológico del país en materia de semillas y genética.
El empresario señaló que la falta de nuevas tecnologías y semillas competitivas perjudica al sector, mientras que los productores más pequeños continúan sosteniendo la actividad “con malos rendimientos, con malas comercializaciones“. También advirtió que los altos costos de inversión hacen cada vez más difícil mantener el cultivo frente a otras alternativas agrícolas.

Frente a ese escenario, Agrocotton comenzó a experimentar con cártamo en 2024. Los resultados económicos llevaron a ampliar progresivamente la superficie sembrada.
En 2025 el grupo cultivó 8.500 hectáreas entre Formosa y Santiago del Estero, mientras que este año alcanzó las 14.000, de las cuales 6.000 corresponden a territorio formoseño.
El cártamo es una oleaginosa resistente a las condiciones climáticas adversas, utilizada para producir aceite, que requiere una inversión considerablemente menor que el algodón.
“Frente a ese escenario, destacó la búsqueda de alternativas como el cártamo y el poroto: “Hay cosas para innovar y para hacer. En este caso, creo que de darse los números es posible, obviamente, para que la zona pueda desarrollarse y crecer bajo este objetivo”.
La compañía también evalúa incorporar poroto mung durante febrero para conseguir dos cosechas anuales sobre una misma superficie.
El agua
El empresario reconoció que las altas temperaturas y la distribución irregular de las precipitaciones siguen condicionando la producción en el oeste provincial.
“El clima golpea bastante. Formosa particularmente, y en el oeste, como sembramos nosotros, tiene altas temperaturas en invierno”, explicó. A esto se suma la distribución irregular de las precipitaciones, que condiciona los rendimientos
La disponibilidad de agua ya había sido uno de los grandes desafíos del proyecto original de LIAG y continúa siendo determinante para ampliar la agricultura bajo riego.
Linke, sin embargo, destacó el acompañamiento del Gobierno provincial para desarrollar infraestructura hídrica y aseguró que la empresa pretende continuar produciendo en Formosa.
Según precisó, actualmente el establecimiento genera 20 empleos directos y mantiene vinculadas a más de 100 personas o familias mediante actividades indirectas.

En retroceso
La salida del algodón de Agrocotton se suma a un proceso de retracción que afecta a toda la provincia.
Según datos publicados anteriormente por Algo está pasando, Formosa pasó de 17.000 hectáreas sembradas con algodón en la campaña 2009/2010 a una superficie estimada de entre 5.000 y 6.000 hectáreas en 2026, de acuerdo con cifras aportadas por la Federación Agraria Argentina. La caída supera el 65%.
El cambio productivo del Grupo Linke no significa el abandono de sus inversiones en Formosa, pero sí representa otro retroceso para un cultivo históricamente vinculado a la identidad y a la economía provincial.
Casi tres décadas después del desembarco de LIAG, aquella apuesta por convertir miles de hectáreas del oeste formoseño en un polo algodonero terminó dando paso a una realidad diferente: el algodón dejó de ser rentable para una de las principales empresas agrícolas de la zona, que ahora busca sostener su actividad con otros cultivos.

