Egresados del Profesorado y de la Licenciatura en Geografía de la Universidad Nacional de Formosa presentaron una nota ante el Rectorado para solicitar que sus títulos universitarios lleven exclusivamente la firma de autoridades legítimamente constituidas. El planteo surge tras la decisión del Consejo Superior de declarar la nulidad de las elecciones de decanos de diciembre de 2024.
La crisis institucional de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) suma un nuevo capítulo. Graduados del Profesorado y de la Licenciatura en Geografía presentaron una nota administrativa ante el Rectorado para expresar su rechazo a que el exdecano de la unidad académica firme los títulos que acreditan su formación universitaria.
En el escrito, los egresados manifestaron de manera categórica: “Este señor no nos representa, ni moral ni académicamente por lo que no lo asumimos como autoridad y tampoco queremos que nuestro título lleve su firma”.
La presentación refleja la preocupación de los graduados por la legitimidad institucional de las autoridades que intervienen en la emisión de sus títulos universitarios.
El planteo se produce en un contexto en el que los cuestionamientos a la conducción de Humanidades no se limitaron a denuncias, sino que fueron objeto de una investigación en el Consejo Superior de la UNaF.
Según los antecedentes expuestos en ese ámbito, se comprobó que los tres decanos alcanzados por la investigación no reunían los cinco años de antigüedad en el cargo invocados como requisito. Asimismo, se cuestionó que, al momento de las elecciones realizadas en diciembre de 2024, no cumplían con la exigencia estatutaria de ser o haber sido profesores ordinarios por concurso público de antecedentes y oposición en una universidad nacional.
Como consecuencia, el Consejo Superior resolvió el pasado 9 de octubre declarar la nulidad de esas elecciones, lo que derivó en el cese de funciones de las autoridades involucradas.
La presentación de los graduados agrega una dimensión concreta al conflicto: quienes finalizaron sus estudios reclaman que sus títulos sean firmados por autoridades cuya legitimidad esté debidamente respaldada por las normas universitarias.
La controversia también remite a las exigencias de antigüedad docente previstas en la normativa laboral invocada en el planteo.
El pedido dirigido al Rectorado expone una demanda que trasciende la disputa entre sectores universitarios: el reconocimiento de las trayectorias académicas de los egresados mediante documentación emitida con las garantías institucionales correspondientes.

