El presidente Javier Milei sorprendió con una reacción dirigida contra el periodismo después de conocerse la condena a cinco días de arresto contra cuatro integrantes del equipo de Hambre de Futuro, de LN+, por una cobertura realizada en una comunidad originaria de Formosa.
El mensaje presidencial llamó especialmente la atención por el contexto político del caso. La sentencia fue dictada por el juez de Paz de Menor Cuantía de Las Lomitas, Omar Padilla, exconcejal y dirigente justicialista que antes de llegar al Poder Judicial había expresado públicamente su respaldo al gobernador Gildo Insfrán.
Sin embargo, Milei no dirigió su cuestionamiento hacia el Gobierno formoseño, Insfrán ni el magistrado que condenó a los periodistas. Eligió apuntar contra la prensa.
“Tiro por la culata”, comenzó el mensaje publicado por el Presidente en X. Luego calificó a periodistas como “basuras inmundas con micrófono” y los acusó de hacerles “el juego a los corruptos de la alta política y sus amiguitos golpistas”.
Milei contra los periodistas
Frente a ese escenario, la reacción presidencial tuvo un destinatario diferente.
Milei no cuestionó en su publicación a Insfrán ni hizo referencia al pasado político de Padilla. Tampoco expresó allí solidaridad con los cuatro periodistas condenados. Su mensaje estuvo dirigido contra sectores del periodismo, a los que vinculó con “la alta política” y calificó con términos insultantes.
La situación deja así una escena política singular: cuatro periodistas fueron condenados por la Justicia formoseña después de realizar una cobertura sobre comunidades originarias; el juez que firmó el fallo tuvo militancia en el justicialismo y respaldó públicamente a Insfrán; y el Presidente de la Nación reaccionó atacando al periodismo.
El episodio ya había provocado el rechazo de ADEPA, que recordó que la libertad de prensa protege el derecho de los periodistas a investigar, entrevistar, registrar y difundir información de interés público y cuestionó también que el fallo hiciera referencia a la falta de un carnet para ejercer la profesión.

En Formosa
La controversia se originó por el trabajo realizado por Micaela Urdinez, Lautaro Guillamondegui, Joaquín Rajadel y Javier Corbalán, integrantes del proyecto Hambre de Futuro, durante una cobertura en la comunidad San José.
El equipo había viajado a Formosa para documentar las condiciones de vida de comunidades originarias y situaciones de pobreza y vulnerabilidad. Durante aquella recorrida denunciaron haber sido perseguidos e intimidados por efectivos de la Policía provincial.
El caso terminó posteriormente en el Juzgado de Paz de Menor Cuantía de Las Lomitas. Padilla consideró a los cuatro responsables de infringir el artículo 73 del Código de Faltas provincial y los condenó a cinco días de arresto, sustituibles por una multa de $282.550 para cada uno.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) rechazó la sentencia y advirtió que resulta “especialmente preocupante e inadmisible” que una controversia relacionada con una actividad periodística haya terminado en una sanción contravencional contra quienes realizaban una tarea informativa.
