El diputado provincial Agustín Samaniego salió en defensa de la delegada zonal de Pirané, Gladys González, tras la difusión de un video en el que habló sobre el gobernador Gildo Insfrán ante alumnos de una escuela primaria de Gran Guardia. El jefe del bloque justicialista rechazó las denuncias de adoctrinamiento político y apuntó contra quienes cuestionaron el episodio.
Samaniego afirmó que se trata de “un escándalo armado de algo que no es, porque lo que ella ha dicho es la verdad”. Según el legislador, el compromiso del Estado formoseño con la educación responde a una decisión política de Insfrán. Lo hizo en declaraciones a la agencia gildista Agenfor, financiada con recursos públicos.
Para sostener su postura, mencionó la entrega de útiles escolares al comienzo de cada ciclo lectivo. Dijo que, mediante esa acción, el gobernador transmite a los estudiantes que se les garantiza “una educación de calidad e igualdad de oportunidades” en toda la provincia. También contrapuso esa política con lo que describió como un desfinanciamiento educativo a nivel nacional.

Samaniego llevó luego la discusión al presidente Javier Milei. Cuestionó que dirigentes opositores y periodistas locales hayan criticado lo ocurrido en Gran Guardia, pero —según sostuvo— no se pronunciaran cuando Milei habló ante estudiantes del Colegio ORT de Buenos Aires y calificó al marxismo como una “teoría satánica” y al capitalismo como un “sistema divino”.
“Eso sí fue adoctrinar”, afirmó el diputado, y acusó a sus críticos de aplicar una “doble vara”.
La comparación fue el eje de su defensa pública: Samaniego negó que el discurso de la funcionaria provincial constituyera adoctrinamiento, mientras sostuvo que las expresiones de Milei ante estudiantes sí merecían esa calificación. El legislador no respondió, en las declaraciones difundidas, al cuestionamiento específico sobre la promoción de la figura de Insfrán dentro de una escuela primaria.
