La Municipalidad de Formosa lleva adelante un amplio operativo de mantenimiento del sistema de drenaje pluvial con la mirada puesta en los pronósticos que anticipan un posible fenómeno climático de gran intensidad hacia los próximos meses. En ese marco, el director de Mantenimiento de la Vía Pública, Hernán Delgado, explicó en Algo está pasando, por VLU FM 88.5, que la ciudad cuenta con el equivalente a unas 4.000 cuadras de cunetas a cielo abierto, una infraestructura que requiere un mantenimiento permanente.
“Tenemos aproximadamente unas 4.000 cuadras de cunetas a cielo abierto. Imagínese la cantidad de metros lineales que eso representa”, señaló el funcionario al describir la magnitud del trabajo que realiza el municipio.
Delgado explicó que actualmente los esfuerzos están concentrados tanto en el cuneteo de los desagües secundarios, ubicados frente a los domicilios, como en la limpieza de los canales principales de drenaje, donde se utilizan excavadoras y maquinaria pesada para retirar sedimentos y malezas acumuladas.
La estrategia de intervención prioriza primero los canales principales, ya que son los que reciben el agua proveniente de todas las cunetas barriales. Posteriormente, las cuadrillas avanzan sobre los desagües secundarios, con un esquema de trabajo que se organiza por zonas y según el estado de cada sector.
El funcionario indicó que este tipo de tareas se realizan todos los años, pero que en esta oportunidad el municipio decidió adelantarse varios meses ante las advertencias de especialistas sobre la posible llegada del denominado “Super Niño” a partir de octubre.
“Hicimos un relevamiento técnico para determinar cuáles eran los canales que estaban en peores condiciones y comenzamos por esos sectores”, explicó.

Un trabajo permanente
Delgado reconoció que la extensión de la ciudad hace imposible intervenir la totalidad de las cunetas en un corto período.
“Es tan grande la extensión de la ciudad que muchas veces no se llega a cubrir todo en el tiempo que nos gustaría, por eso el trabajo es continuo durante todo el año”, sostuvo.
Además, remarcó que en numerosas oportunidades las cuadrillas encuentran obstáculos generados por intervenciones particulares de los propios vecinos, como accesos vehiculares construidos con caños de diámetro insuficiente o directamente sin la instalación correspondiente.
Esa situación dificulta el escurrimiento del agua y obliga a realizar tareas adicionales, ya que muchas veces los tubos están mal ubicados o no tienen las dimensiones adecuadas para permitir el normal drenaje.
El pedido de colaboración a los vecinos
Desde el área municipal también insistieron en la necesidad de acompañar las tareas de mantenimiento con hábitos que ayuden a prevenir anegamientos.
Delgado recordó que durante la limpieza de cunetas y canales se retiran con frecuencia bolsas de residuos, botellas, ramas y otros elementos que terminan obstruyendo bocas de tormenta y sumideros.

“Cuando esos residuos llegan a los desagües ralentizan el escurrimiento del agua y favorecen los anegamientos puntuales”, advirtió.
Por ello recomendó respetar los horarios de recolección de residuos, evitar realizar podas cuando existen pronósticos de lluvia y consultar previamente al municipio antes de instalar tubos para accesos vehiculares sobre las cunetas.
Finalmente, destacó que el objetivo es llegar al período de mayores precipitaciones con el sistema de drenaje en condiciones óptimas.
“La premisa es trabajar de manera preventiva y aprovechar todos los recursos disponibles para que la ciudad esté lo mejor preparada posible ante cualquier evento climático importante”, concluyó.

