El incidente protagonizado por el presidente de la Comisión de Fomento de Los Chiriguanos, Antonio Caldera, puso en escena o la realidad social y laboral que atraviesan los empleados municipales de esa localidad.
En diálogo con VLU 88.5, el secretario gremial de ATE Formosa, Fabián Sinsig, aseguró que desde el sindicato vienen acompañando desde hace más de dos años a trabajadores despedidos por cuestiones políticas internas.

“Caldera se enojó con un grupo de trabajadores porque no le respondió políticamente a su candidato a concejal y los echó”, sostuvo el dirigente gremial, quien detalló que fueron cerca de 40 los empleados afectados entre contratados y personal de planta.
Sinsig describió además el crítico panorama salarial que atraviesan los municipales de Chiriguanos. Según explicó, la mayoría percibe entre 150 mil y 200 mil pesos mensuales, mientras que algunos contratados apenas cobran entre 80 mil y 100 mil pesos.
En ese contexto, el gremialista apuntó directamente contra el estilo de conducción del jefe comunal luego de que trascendiera que se movilizaba en una Toyota SW4 valuada en cerca de 100 millones de pesos al momento de incrustar en una casa, en Ingeniero Juárez, en aparente estado de ebriedad.
“Caldera gobierna desde la inmoralidad total y absoluta en Chiriguanos”, disparó.
La comparación económica deja en evidencia la desigualdad denunciada por el sindicato: con el valor estimado de esa camioneta podrían pagarse aproximadamente 666 salarios municipales de 150 mil pesos o 500 sueldos de 200 mil pesos. Incluso alcanzaría para cubrir más de mil salarios de trabajadores contratados que perciben ingresos por debajo de la línea de indigencia.
Para Sinsig, lo ocurrido no es un hecho aislado, sino parte de una práctica extendida en distintos municipios del interior provincial. “Hay una especie de modus operandi donde los intendentes son los nuevos ricos de sus pueblos”, afirmó, al tiempo que habló de dirigentes con campos, propiedades y cuentas bancarias mientras los trabajadores sobreviven con ingresos mínimos.
El referente sindical también cuestionó la falta de consecuencias políticas frente a este tipo de episodios. “Le hace mucho mal a la política, porque la gente comienza a descreer cuando no se corrigen las cosas que están mal”, expresó.
Por último, confirmó que algunos de los trabajadores despedidos continúan recibiendo pagos parciales y ayudas de apenas 100 mil pesos mensuales mientras siguen reclamando la reincorporación a sus puestos laborales.

