El intendente de Los Chiriguanos, Antonio Caldera, volvió a quedar en el centro de la polémica luego de protagonizar un grave siniestro vial durante la madrugada de este sábado, cuando la camioneta Toyota SW4 en la que se desplazaba terminó incrustada dentro de una vivienda del barrio Obrero de Ingeniero Juarez, a 47 kilometros de su localidad.
El impacto destruyó parte de la casa de la familia Torres, ubicada sobre calle Urquiza, perteneciente a la familia Torrres, y provocó daños estructurales de gravedad y dejó tres personas lesionadas, aunque afortunadamente no hubo víctimas fatales.
Sin embargo, el punto que más indignación generó entre vecinos y usuarios en redes sociales fue la ausencia total de información sobre un control de alcoholemia en el comunicado oficial difundido por la Policía de Formosa.

Testigos aseguraron que el jefe comunal se encontraba “presuntamente en estado de ebriedad”, sin embargo no se mencionó información sobre un control de alcoholemia en el comunicado oficial difundido por la Policía de Formosa. tras el choque.
El silencio oficial equivale a una confirmación de que el procedimiento nunca se realizó con el objetivo de encubrir y dar impunidad a las acciones del jefe comunal gildista.
Según relataron vecinos del barrio, tras el impacto Caldera habría tenido que refugiarse en un baño para evitar ser agredido por personas que se acercaron indignadas al lugar. También recordaron que no es la primera vez que el intendente protagoniza incidentes viales en circunstancias similares.
El comunicado policial confirmó que la SW4 chocó contra el ingreso de la vivienda y quedó incrustada en la estructura. Producto del impacto se produjo el derrumbe parcial de una galería, desprendimientos de mampostería y rajaduras que dejaron la casa en riesgo de derrumbe total.
A pesar de la magnitud del hecho, el informe oficial solo se limitó a señalar que “por cuestiones que son materia de investigación” se produjo el siniestro, sin brindar precisiones sobre el estado del conductor ni sobre eventuales pericias toxicológicas.
La causa quedó en manos del Juzgado de Instrucción y Correccional de la Tercera Circunscripción Judicial, mientras crecen los reclamos para que se esclarezca qué ocurrió realmente durante la madrugada y por qué no se informó la realización de un alcotest al jefe comunal.

