La Administración Tributaria Provincial de Formosa emitió la Resolución 17/2026, que actualiza los valores mínimos fiscales aplicables a la actividad ganadera, y el impacto ya se siente entre los pequeños y medianos productores del interior provincial. Mario Cabeza, presidente de la Sociedad Rural de Comandante Fontana, dialogó con VLU FM 88.5 y advirtió que la medida llega en un momento particularmente sensible para el sector.
“Es un impuesto sobre el valor de la venta que no se carga al consumidor“, explicó Cabeza con claridad. Según el dirigente rural, quien termina absorbiendo el incremento es directamente el productor, sin posibilidad de trasladarlo a la cadena comercial. “Yo creo que esto directamente lo sostiene el productor“, señaló.
El aumento no opera en forma aislada. A los nuevos valores mínimos fiscales se suman los costos de renta, ingresos brutos, movimiento SENASA y traslado de hacienda, una combinación que vuelve inviable la comercialización para los productores más pequeños. “Hay gente que por traer una red al remate no le conviene, no puede mover una tropilla por el gasto que demanda“, graficó Cabeza.
Uno de los puntos centrales del análisis del dirigente fue el contexto en el que llega la resolución. La ganadería formoseña viene de años de atraso en infraestructura, caminos y equipamiento, y recién en el último período comenzó a mostrar señales de recuperación. “La producción ganadera viene recién empezando a levantar cabeza, a programar, a ver qué va a hacer“, afirmó Cabeza.
En ese marco, los productores comenzaban a destinar ingresos a mejoras concretas: instalaciones, viviendas rurales, sistemas de agua y equipos. “Uno está programando esas cosas”, dijo, y agregó que no cuestiona la legitimidad del ajuste de valores sino su oportunidad: “No digo que no corresponda el valor, en algún momento sí, pero yo creo que es el momento, “
El pequeño productor, el más expuesto
Cabeza fue enfático en señalar que el golpe más duro lo reciben los productores medianos y chicos, aquellos con entre 50 y 200 cabezas de ganado, que son precisamente la base social de la Sociedad Rural de Comandante Fontana.

Frente a este escenario, la institución que conduce Cabeza ofrece a sus socios herramientas concretas para reducir costos: remates con zona libre que incluye baño precaucional sin cargo, comisiones reducidas para asociados y la posibilidad de ingresar a feria desde un solo animal. “Un animal puede entrar a la feria, eso abre la posibilidad para el productor más chico de vender su producto“, destacó.
A pesar del contexto adverso, el dirigente valoró el rol que cumple la Sociedad Rural local en el circuito comercial del oeste formoseño. La entidad logró sostener uno o dos remates mensuales, lo que permite a los productores planificar sus ventas y compras con cierta regularidad. “El productor pudo programar sus ventas, programar sus compras y hace sus cálculos económicos en base al ingreso que logra“, explicó.

