El Gobierno nacional oficializó la creación de una “Mesa de Coordinación Federal de Prevención y Combate del Narcotráfico y la Criminalidad Organizada en los Corredores Bioceánicos”, una estructura que tendrá como objetivo reforzar la inteligencia criminal y los controles sobre las principales rutas logísticas del país, especialmente en el norte argentino.
La medida fue publicada este miércoles a través de la Resolución 446/2026 del Ministerio de Seguridad Nacional y coloca a las provincias del NEA y NOA en el centro de una estrategia federal que apunta a prevenir el avance del narcotráfico, el contrabando y otras economías ilegales vinculadas al crecimiento del comercio regional.
Para Formosa, la decisión tiene un peso particular. La provincia aparece mencionada de manera explícita dentro de los corredores considerados “prioritarios” por Nación debido a su ubicación fronteriza con Paraguay y su integración dentro de los ejes bioceánicos que conectan el Atlántico con el Pacífico.

En los fundamentos de la resolución, el Gobierno advierte que el aumento del flujo de cargas, transporte y circulación de personas en estos corredores “amplía simultáneamente las oportunidades para la comisión de delitos complejos”, especialmente narcotráfico, tráfico de precursores químicos y contrabando.
La norma sostiene además que las organizaciones criminales transnacionales “ajustan sus estrategias y modalidades operativas” aprovechando las vulnerabilidades logísticas y las diferencias de control entre jurisdicciones.
En ese contexto, Formosa aparece como una provincia sensible por su extensa frontera internacional, los pasos fronterizos con Paraguay y su rol dentro de la conectividad regional que une al NEA con Brasil, Bolivia y Chile.
La nueva mesa federal estará integrada por áreas nacionales de Seguridad, Inteligencia Criminal, Migraciones, Aduana, CNRT y fuerzas federales, aunque también podrá incorporar a policías provinciales y organismos locales. Entre sus funciones estarán el análisis de riesgos, el intercambio de información estratégica y la definición de despliegues operativos en rutas, nodos logísticos y pasos fronterizos.
El texto oficial pone especial énfasis en los corredores bioceánicos del norte del país, señalando que el incremento del comercio y del transporte internacional puede ser aprovechado por organizaciones criminales para “reconfigurar rutas ilícitas”.

La resolución también prevé programas de capacitación para fuerzas de seguridad y actores vinculados al transporte y la logística, además de acuerdos de cooperación con empresas privadas y concesionarios de infraestructura para detectar movimientos sospechosos.
Desde Nación remarcan que el objetivo es anticiparse a nuevas modalidades delictivas vinculadas al crimen organizado transnacional, en momentos en que el desarrollo de los corredores bioceánicos empieza a modificar el mapa logístico de la región.
En el caso de Formosa, la decisión podría traducirse en una mayor presencia de fuerzas federales, más controles sobre el transporte de cargas y una articulación más estrecha con organismos nacionales en zonas de frontera, en un escenario donde la seguridad regional comienza a ser considerada un componente estratégico del desarrollo económico y comercial.

