Hilario Martínez seguirá al frente de la CGT Regional Formosa y prolongará una conducción que comenzó en 1999. Con 27 años consecutivos como máximo referente de la central obrera provincial, el también secretario general de la UOCRA fue reelecto para un nuevo período y volvió a dejar en claro su alineamiento político con el gobernador Gildo Insfrán.
La elección se realizó este miércoles 5 de agosto, en el marco del proceso convocado por el Consejo Directivo Nacional de la Confederación General del Trabajo y con la participación de las organizaciones gremiales confederadas incluidas en el padrón oficial.
Pero el mensaje más fuerte de Martínez llegó después de la discusión sindical que rodeó la renovación de autoridades. El dirigente negó haber realizado acuerdos políticos para conservar el cargo y reivindicó abiertamente su pertenencia al proyecto político del gobernador.

“Para los agoreros de siempre les quiero decir que yo políticamente no arreglé con nadie. Mi único compromiso hasta hoy es con el compañero gobernador y presidente del partido”, sostuvo Martínez.
El sindicalista remontó ese vínculo político a los primeros años de la administración de Insfrán y lo relacionó directamente con el denominado Modelo Formoseño.
Ese compromiso, afirmó, “nació allá por el año 1993, cuando él empezaba a desarrollar su política, que se llama un programa estratégico, ¿no es cierto? El Modelo Formoseño, que está en danza y a la vista de todo el pueblo formoseño”.
Martínez fue todavía más contundente al proyectar la continuidad política del actual gobernador. “Por eso es que la gente le sigue votando y le van a seguir votando. Mal que le pese a muchos, va a seguir gobernando el destino del Partido Justicialista de Formosa y también la provincia”, aseguró ante los dirigentes sindicales.
Las palabras adquieren especial relevancia por el doble rol de Martínez. No solamente conduce desde hace casi tres décadas la principal central sindical de Formosa, sino que también mantiene la conducción local de la UOCRA y constituye uno de los dirigentes gremiales históricamente vinculados al oficialismo provincial.
La disputa
La renovación de autoridades se produjo en medio de una fuerte interna con un sector encabezado por la diputada provincial gildista, Estela Escobar, y cuestionamientos respecto de quiénes estaban habilitados para participar de la elección.

Martínez explicó que la convocatoria “comprende estrictamente a los sindicatos confederados, es decir, adheridos a la CGT nacional” y remarcó que cada federación posee la representación establecida en el padrón elaborado por la conducción nacional.
Según el dirigente, algunos sindicatos provinciales no se encuentran confederados nacionalmente y, por ese motivo, no podían participar de la elección. También sostuvo que hubo personas que intentaron ingresar sin el aval correspondiente de sus organizaciones.
“Aquellos que pretendieron generar malestar o vociferar lo hicieron por desconocer o no aceptar el reglamento interno de la central obrera”, afirmó.
No obstante, señaló que “las puertas de la CGT están abiertas” para aquellas organizaciones no confederadas que quieran incorporarse y trabajar dentro de la central.

Salarios y negociación
Finalmente, el reelecto secretario general se refirió a la situación económica y aseguró que existen conversaciones con el Gobierno de Formosa ante la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
Martínez cuestionó al Ejecutivo nacional al afirmar que “Nación cada vez manda menos recursos coparticipables a la provincia” y señaló que se está analizando junto con la administración provincial la posibilidad de nuevos incrementos salariales.
De esta manera, Martínez inicia otro período al frente de la CGT formoseña después de 27 años ininterrumpidos de conducción, ratificando no sólo su continuidad sindical sino también una definición política inequívoca: su central continuará alineada con Gildo Insfrán y el Modelo Formoseño.

