En un contexto económico ya marcado por la caída del empleo en gran parte del país, Formosa aparece entre las provincias que no recibirán inversiones ni generación de puestos de trabajo a partir del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), según un informe publicado por La Nación en base a datos oficiales.
El relevamiento, que toma información del Ministerio de Economía incluida en el informe de gestión presentado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, detalla que actualmente existen 12 proyectos aprobados y otros 21 en análisis. Sin embargo, la distribución territorial de estas iniciativas evidencia fuertes asimetrías: mientras provincias con recursos naturales concentran inversiones millonarias, otras —como Formosa— quedan completamente relegadas.
San Juan lidera el ranking con una proyección de casi 57 mil empleos y más de 25 mil millones de dólares en inversiones, seguida por Catamarca y Neuquén. En tanto, distritos como Río Negro, Salta y Santa Fe también figuran entre los principales receptores de capitales.
En el otro extremo, el informe ubica a Formosa dentro del grupo de provincias sin proyectos aprobados ni en carpeta bajo el RIGI, junto con jurisdicciones como Chubut, Córdoba, Corrientes, Misiones y Tucumán. Esto implica que no hay previsión de generación de empleo directo o indirecto en el corto plazo a través de este esquema. De hecho la administración de Gildo Insfrán bloqueó la adhesión parlamentaria.
El dato adquiere mayor relevancia en un escenario laboral adverso. Según el mismo análisis, durante la actual gestión nacional solo Neuquén y Río Negro lograron crear empleo, mientras que el resto de las provincias —incluida Formosa— registraron caídas en sus indicadores laborales.
Especialistas advierten que el diseño del RIGI tiende a profundizar estas diferencias. Jorge Colina, presidente del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), explicó que los proyectos son intensivos en capital y recursos naturales, lo que limita su capacidad de generar empleo masivo. “Su principal finalidad es la generación de divisas”, sostuvo, al tiempo que señaló que el impacto en el mercado laboral dependerá de un eventual efecto indirecto en otras actividades.
De acuerdo con estimaciones oficiales, el conjunto de proyectos del RIGI podría generar unos 144.737 empleos entre directos e indirectos. No obstante, la cifra queda lejos de compensar los más de 290 mil puestos de trabajo perdidos durante la actual gestión, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

En este escenario, la exclusión de Formosa del mapa de inversiones abre interrogantes sobre su capacidad para atraer capitales y generar empleo en el corto y mediano plazo.
La apuesta del Gobierno provincial pasa por la entrada en funcionamiento de la planta Fermosa Biosiderurgica-REFSA, una inversión que fue presentada como privada pero que ya tiene aporte del Estado formoseño.


