El paro nacional docente convocado por las CTERA y otras confederaciones tuvo un inusual alto acatamiento en Formosa, con escuelas que fueron cerradas por parte del ministerio de Educación provincial: el objetivo fue mostrar el reclamo de una convocatoria a paritaria nacional.
La secretaria gremial de Docentes Autoconvocados, Nilda Patiño, confirmó el nivel de acatamiento mayor al registrado en otras medidas de fuerza y atribuyó esa situación al respaldo que, según sostuvo, recibió la convocatoria nacional por parte del Gobierno de Formosa.
En diálogo con “Algo está pasando”, por VLU FM 88.5, la dirigente señaló que la jornada de protesta “es un paro distinto” y explicó que “había que hacerlo, pero tiene cierta promoción y ánimo alentado desde sectores del Gobierno, por eso se nota mucho más”.

Para Patiño, esa circunstancia marcó una diferencia respecto de otros paros impulsados por los gremios docentes que suelen mantener una postura crítica hacia la administración provincial.
Consultada sobre la posibilidad de descuentos salariales por la medida de fuerza, recordó que históricamente los docentes autoconvocados realizan los paros sabiendo que pueden sufrir quitas en sus haberes.
“Las veces que nosotros hacemos paro sabemos que la posibilidad del descuento está y lo hacemos a sabiendas. Este año todavía no se hizo ningún descuento”, afirmó.
Patiño explicó que el paro fue convocado por CTERA en reclamo de la convocatoria a la paritaria nacional docente, la restitución del FONID y la actualización del salario mínimo docente. Sin embargo, consideró que la central sindical debió ampliar el alcance de los reclamos.
Sostuvo que esperaba “declaraciones más contundentes” frente a la situación educativa nacional y a los conflictos que atraviesan distintas provincias.
También remarcó que Formosa continúa sin paritarias docentes, una situación que, según indicó, limita cualquier discusión salarial.

Salario de $3 millones
La dirigente reiteró el planteo de Docentes Autoconvocados para establecer un salario mínimo docente de $3 millones, aunque reconoció que incluso esa cifra resulta insuficiente frente al costo de vida.
Detalló que un alquiler de una vivienda de dos dormitorios ronda actualmente los 550 mil pesos, a lo que se suman las tarifas de energía, agua, internet, transporte, alimentación, salud y vestimenta.
“Tres millones quedan cortos”, aseguró, al sostener que el docente debe afrontar además los costos de conectividad y equipamiento tecnológico que exige el propio sistema educativo.

