El 7 de febrero de 2025, Clorinda fue escenario de un anuncio de alta repercusión. Los entonces ministros de Defensa de Argentina, Luis Petri, y de Paraguay, Óscar González Cañete, firmaron una declaración para reforzar la vigilancia de la frontera común y enfrentar al crimen organizado mediante una mayor cooperación militar. También participo del encuentro l actual ministro de Defensa de la Nación en Argentina es el teniente general Carlos Alberto Presti, como Jefe del Ejercito Argentino
La denominada “Declaración de Clorinda” planteaba medidas concretas. Se habló de radares, drones, sensores inteligentes, intercambio de información y análisis en tiempo real, además de ejercicios y operaciones conjuntas entre ambos países.

Petri, ahora diputado nacional, incluso sostuvo durante aquella visita que Argentina tenía 10.000 efectivos de las Fuerzas Armadas desplegados en la región norte y anunció que parte de los drones que el país estaba en proceso de adquirir serían destinados al control fronterizo.
El mensaje transmitido desde Clorinda era que la frontera argentino-paraguaya, y particularmente Formosa, pasaría a formar parte de un esquema reforzado contra el narcotráfico, el contrabando y otras expresiones del crimen organizado.
Ese despliegue, sin embargo, no se materializó en Formosa en los términos que sugería aquel anuncio.

Un año y medio despues, el Ministerio de Defensa puso formalmente en ejecución la denominada Operación Presidente Julio Argentino Roca, destinada a desplegar personal y medios militares en las zonas de seguridad de las fronteras norte y noreste. Pero la Resolución 727/2025, publicada en el Boletín Oficial, estableció expresamente que la primera etapa tendría como zona de despliegue a la provincia de Salta.
La norma dispuso que la fase de ejecución se desarrollara entre el 27 de agosto y el 15 de diciembre de 2025 y contempló la coordinación de los militares con fuerzas federales y policías provinciales. Aunque el operativo tenía alcance previsto sobre las fronteras norte y noreste, Formosa no fue incluida como territorio de actuación específica en esa primera etapa.
La diferencia entre el anuncio y la ejecución resulta especialmente significativa porque la reunión bilateral se había realizado precisamente en Clorinda, una de las ciudades más sensibles de la extensa frontera con Paraguay.

La expectativa inicial era mucho mayor. Durante 2025 se anunció que la Operación Roca involucraría a más de 10.000 integrantes de las Fuerzas Armadas, con alrededor de 1.300 a 1.500 efectivos permanentes en las áreas de intervención.
Incluso publicaciones posteriores al encuentro de Clorinda presentaron el acuerdo argentino-paraguayo como un esquema que tendría operaciones en la zona de Formosa, asociado al despliegue militar y a la incorporación de tecnología para controlar la frontera.
Pero cuando llegó el momento de pasar de las declaraciones a la ejecución formal, la prioridad operativa quedó puesta en Salta.
El contraste deja pendiente además otro componente central de lo firmado en Clorinda: el mecanismo bilateral que debía integrar radares, drones, sensores inteligentes, protocolos de comunicación, intercambio de inteligencia y operaciones combinadas.
A más de un año de aquel encuentro, el anuncio de una frontera formoseña reforzada mediante una presencia militar coordinada con Paraguay no tuvo la materialización operativa que se proyectó públicamente en febrero de 2025.

La cuestión adquiere mayor relevancia por las características geográficas de Formosa. La provincia posee una extensa frontera internacional con Paraguay, atravesada por ríos, caminos secundarios y pasos no habilitados, en una región donde las fuerzas federales realizan procedimientos vinculados con narcotráfico, contrabando y tráfico de vehículos.
Clorinda fue el escenario elegido para anunciar una nueva etapa en la vigilancia conjunta de la frontera. Más de un año después, el despliegue militar que debía darle contenido concreto a aquella fotografía política tuvo su primera ejecución lejos de Formosa.

