La incineración de cerca de 400 kilos de estupefacientes realizada esta semana en un horno especial de Gendarmería Nacional marcó un hecho inédito en Formosa: fue el primer operativo de destrucción de droga concretado bajo el nuevo sistema acusatorio del Código Procesal Penal Federal.
En diálogo con VLU FM 88.5, el fiscal federal N°2 de Formosa, Luis Benítez, explicó que el cambio de sistema coloca al Ministerio Público Fiscal en una posición central respecto de las investigaciones y también sobre la administración de los elementos secuestrados.
“A partir del nuevo sistema acusatorio, todas estas sustancias quedan bajo responsabilidad del Ministerio Público Fiscal. Tratamos de no quedarnos con droga acumulada en depósitos de las fuerzas de seguridad porque eso implica riesgos y muchas veces no cuentan con infraestructura adecuada para conservarla”, señaló.

La droga destruida corresponde a procedimientos realizados desde diciembre de 2025 hasta la actualidad y proviene de distintas causas federales. Entre las sustancias había marihuana, cocaína, ketamina y pastillas de éxtasis.
“Es una cantidad significativa. Algunas causas todavía no fueron incluidas porque faltan las pericias y las contramuestras, pero igualmente estamos hablando de un volumen importante”, indicó el fiscal.
Benítez reveló además que el valor estimado de la droga secuestrada supera los 1.200 millones de pesos y aseguró que ese volumen económico explica la capacidad de penetración que tienen las organizaciones criminales.
“El narcotráfico es un negocio que corrompe estructuras. Las organizaciones buscan pasos más permeables y flexibles, y eso muchas veces lo logran mediante corrupción”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que las organizaciones criminales no siempre responden a la imagen tradicional de los grandes carteles internacionales y alertó sobre la capacidad de infiltración que tienen en distintos ámbitos.
“A veces son personas comunes, intermediarios, gente que está cerca nuestro. Las organizaciones se infiltran en ámbitos políticos, judiciales y hasta en fuerzas de seguridad”, remarcó.
Consultado sobre la situación en Formosa, Benítez evitó minimizar el fenómeno y aseguró que la provincia no está ajena al avance regional del narcotráfico ni a la sofisticación creciente de las bandas.
“Cada vez las organizaciones están más sofisticadas. Antes la investigación terminaba en el que transportaba la droga. Ahora, con nuevas herramientas, podemos avanzar sobre las estructuras y los destinatarios finales”, explicó.

El fiscal destacó especialmente el trabajo articulado con fuerzas federales y provinciales y señaló que Formosa es actualmente una de las jurisdicciones con mayor aplicación de técnicas especiales de investigación.
“Hoy trabajamos con agentes encubiertos, agentes reveladores y herramientas de inteligencia criminal que antes eran prácticamente imposibles de aplicar. Eso nos permite seguir la ruta completa del narcotráfico”, indicó.
Además, rechazó las versiones que señalan una retirada o relajamiento de controles por parte de las fuerzas federales en la provincia.
“Yo no advierto falta de compromiso. Al contrario, veo preocupación y decisión de investigar. Las fuerzas federales y provinciales están trabajando de manera coordinada y con mucha intensidad”, sostuvo.
Benítez también defendió la implementación del nuevo Código Procesal Penal Federal y destacó que la oralidad y las soluciones alternativas aceleraron notablemente los tiempos judiciales.
“Hoy muchas causas menores se resuelven en 15 días mediante acuerdos, probation o juicios abreviados. Hasta ahora ninguna de las causas menores llegó a juicio porque se resolvieron antes”, explicó.
No obstante, reconoció que la falta de recursos sigue siendo una de las principales dificultades para aplicar plenamente el nuevo sistema en el país.

“Es una pelea que se está dando en todas las provincias. Nosotros tuvimos buena predisposición, incorporamos más personal y estamos avanzando en un nuevo edificio para el Ministerio Público Fiscal”, señaló.
Por último, el fiscal advirtió que el desafío principal sigue siendo evitar que las organizaciones criminales logren consolidarse en el territorio.
“Tenemos que evitar llegar a extremos como los que se ven en otros lugares del país. No podemos bajar la guardia porque estas organizaciones avanzan donde encuentran debilidad y corrupción”, concluyó.

