Después de 56 días sin completar una sesión, los diputados provinciales volverán este jueves 20 de agosto al recinto de la Legislatura de Formosa. La última sesión ordinaria realizada fue el 25 de junio y, desde entonces, la Cámara acumuló cinco convocatorias fracasadas.
El propio sumario legislativo reconoce que no pudieron concretarse las reuniones previstas para el 2, 23 y 30 de julio, ni las del 6 y 13 de agosto. La actividad recién comenzó a reactivarse esta semana con reuniones de comisión, luego de los cuestionamientos por la prolongada inactividad.

Sin embargo, el regreso al recinto no estará marcado por el tratamiento de leyes de fondo, pedidos de informes o debates sobre los principales problemas provinciales. El plan de labor contempla solamente tres declaraciones de interés legislativo.
Los diputados tratarán proyectos para reconocer el Festival “A Toda Costa 2026”, la XLII Fiesta Nacional del Pomelo y el tercer Festival de Narración Oral “Voz Florecida”. Las tres iniciativas ya cuentan con dictamen de comisión y serán los únicos asuntos sometidos a consideración, además de la aprobación de versiones taquigráficas.
Mientras tanto, una serie de proyectos con impacto directo en la vida cotidiana será enviada a comisión. Entre ellos aparecen la incorporación de la reiterancia delictiva, la creación de una Fiscalía especializada en delitos rurales y abigeato, un programa de desendeudamiento familiar, la adhesión a la Ley Lucio y un sistema provincial de alerta ante eventos climáticos extremos.

También ingresaron propuestas sobre el costo de la electricidad de REFSA, generación distribuida de energías renovables, prevención de consumos problemáticos y difusión de la línea 145 contra la trata de personas. Ninguno de esos expedientes integra el plan de labor para ser debatido o votado este jueves.
El oficialismo posee 22 de las 30 bancas y cuenta con mayoría suficiente para garantizar el quorum y definir la agenda. La Cámara mantiene, además, una estructura de 1.867 cargos entre empleados permanentes y temporarios.
Así, tras 56 días sin una sesión efectiva, la Legislatura retomará formalmente su actividad con una agenda limitada a reconocimientos institucionales, mientras los proyectos sobre seguridad, economía, servicios públicos y políticas sociales deberán seguir esperando en las comisiones.

