En medio de la polémica por la denuncia de presunto daño ambiental impulsada por la ex diputada Gabriela Neme y el concejal Mattia Canepa, el ministro de Desarrollo Humano de Formosa, Juan Carlos Atencia, salió a responder públicamente y reconoció incumplimientos por parte de la empresa encargada del tratamiento de residuos hospitalarios, aunque intentó llevar tranquilidad al afirmar que “no existe riesgo sanitario”.
En declaraciones a VLU 88.5, Atencia explicó que la firma concesionaria —Recolectora del Norte S.R.L.— fue intimada a fines de abril para regularizar la situación detectada en un predio del barrio San Antonio, donde se observaron bolsas con residuos sanitarios acumuladas a cielo abierto.
“Hay un incumplimiento claro de la empresa. Ya fue intimada y estamos avanzando en las acciones que corresponden, incluso legales si es necesario”, sostuvo el funcionario.

Las imágenes difundidas por Neme muestran bolsas rojas —utilizadas para residuos biopatogénicos— acumuladas sin aparente tratamiento, lo que generó alarma pública. Sin embargo, Atencia desmintió esa interpretación y aseguró que los desechos ya habían sido procesados.
“Los residuos que están ahí han sido tratados, por lo tanto pasan a ser similares a residuos domiciliarios. No representan un riesgo de contaminación para la población”, afirmó.
De todos modos, el ministro admitió que la situación observada es irregular: “No está bien que estén así, a la vista o mal contenidos. Eso no es correcto y la empresa debe solucionarlo”.

Según explicó, el problema radica en el almacenamiento posterior al tratamiento y no en el proceso sanitario en sí. La empresa argumentó dificultades climáticas que habrían impedido el traslado de los residuos hacia su disposición final, debido al mal estado de los caminos de tierra.
No obstante, Atencia fue categórico al señalar que esa explicación no justifica el incumplimiento de compromisos previos: “Esto no es nuevo. Ya se había firmado un acta en la gestión anterior donde la empresa debía contar con un espacio adecuado de almacenamiento. No lo hicieron”.
El funcionario también anticipó que el Gobierno analiza cambios estructurales en el sistema de gestión de residuos patogénicos, incluyendo una revisión del contrato vigente e incluso la posibilidad de incorporar nuevos operadores.
“Estamos evaluando todo el sistema, desde la generación de los residuos hasta su disposición final. Tiene que haber un cambio”, indicó.
En ese sentido, explicó que uno de los ejes será mejorar la clasificación de residuos en origen para reducir costos, ya que el servicio se paga por peso. “Si se descartan elementos que no son patogénicos en las bolsas rojas, eso encarece innecesariamente el sistema”, detalló.
Por último, Atencia buscó llevar tranquilidad ante versiones que hablaban de riesgo sanitario por la presencia de elementos cortopunzantes: “Ese tipo de residuos no se descarta de manera abierta. Se colocan en contenedores especiales, se esterilizan y luego se eliminan. No están expuestos”.
La denuncia original había sido impulsada por Neme, quien aseguró que la acumulación de residuos “contamina el suelo, las napas y la salud pública”, y apuntó contra distintos organismos de control. Desde el Gobierno, en cambio, reconocen fallas en el manejo, pero insisten en que la situación no implica peligro para la población.

