La inflación desaceleró en mayo, pero la presión sobre los ingresos de los hogares Formosa y el NEA continúa creciendo. Así lo señaló Alejandro Pegoraro, director de la consultora Politikon Chaco, durante una entrevista con VLU FM 88.5, donde analizó el impacto que los aumentos de los servicios públicos y los gastos esenciales tienen sobre la economía familiar.
Según explicó, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del NEA registró una suba del 2,6% en mayo, apenas por debajo del 2,7% de abril. Sin embargo, la región volvió a ubicarse como la de mayor inflación del país, una situación que ya se repitió en tres de los cinco meses transcurridos de 2026.
Pegoraro sostuvo que detrás de ese resultado existe un factor determinante: el fuerte incremento de los costos vinculados a la vivienda y los servicios públicos. El rubro, que incluye alquileres, energía eléctrica, agua potable y gas en garrafa, aumentó 8,4% durante mayo, muy por encima del promedio general de la región.

Pero el dato más preocupante surge al analizar el acumulado del año. Entre enero y mayo, esos servicios crecieron un 39% en el NEA, mientras que a nivel nacional el incremento fue del 21%.
“Los gastos no negociables se llevan una parte cada vez mayor del ingreso familiar”, explicó el economista. “El alquiler, la luz, el agua o el gas son consumos que no pueden dejar de pagarse. Cuando esos costos aumentan con tanta velocidad, reducen significativamente el dinero disponible para el resto de los gastos del hogar”.
La situación afecta especialmente a los sectores de ingresos medios y bajos, cuyos presupuestos se concentran en bienes y servicios esenciales. Pegoraro remarcó que, mientras algunas familias pueden postergar compras de ropa o recreación, no tienen margen para evitar el pago de tarifas o alquileres.
En ese contexto, advirtió sobre otro fenómeno que comienza a consolidarse: el aumento del endeudamiento de los hogares.
“Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos, muchas familias recurren al crédito, a las tarjetas o a financieras. Hoy los niveles de endeudamiento son muy elevados y están directamente vinculados a la presión que ejercen los gastos fijos sobre el presupuesto familiar”, señaló.
El titular de Politikon también cuestionó que el actual índice de inflación no refleje plenamente el peso que tienen los servicios en la estructura de gastos de los hogares. Recordó que el IPC vigente utiliza una metodología basada en patrones de consumo más antiguos, donde los servicios tenían una participación menor que la actual.
Por esa razón, consideró que el impacto real que sienten las familias es incluso superior al que muestran las estadísticas oficiales.
A la presión de los servicios se suma además el comportamiento de los alimentos, otro componente clave para la región. Pegoraro indicó que productos como la carne tuvieron fuertes incrementos durante los últimos meses y, debido a la elevada ponderación que tienen dentro de la canasta del NEA, terminan impulsando el índice regional por encima de la media nacional.

De cara a los próximos meses, el economista estimó que la inflación continuará desacelerándose y que junio podría mostrar un resultado mejor que el de mayo. No obstante, aclaró que la mejora del índice general no implica necesariamente un alivio inmediato para los hogares.
“La inflación puede bajar, pero si los servicios públicos siguen acumulando aumentos muy superiores a los salarios, el problema para las familias seguirá siendo el mismo: cada vez queda menos dinero disponible después de pagar los gastos básicos”, concluyó.

