Los nuevos cuadros tarifarios aprobados por el Ente Regulador de Obras y Servicios Públicos (EROSP) confirman que la electricidad volvió a encarecerse en Formosa durante el primer semestre del año. Sin embargo, el dato más llamativo surge al comparar las tarifas de enero con las vigentes desde junio: los usuarios que reciben subsidios nacionales fueron los que soportaron los mayores incrementos porcentuales.
El caso más representativo es el de los hogares subsidiados que consumen hasta 150 kWh mensuales. En esa categoría, el cargo variable, es decir, el valor que se paga por cada kilovatio hora consumido, pasó de $61,56 a $86,47 por kWh, lo que representa un incremento del 40,5% entre enero y junio.
A esa suba se suma el incremento del cargo fijo mensual, que también aumentó durante el mismo período, elevando el costo de mantener el servicio aun cuando el consumo no varíe.
La tendencia se replica en las restantes categorías subsidiadas. En todos los bloques de consumo los cargos variables registran incrementos superiores a los observados en los usuarios sin subsidio, como consecuencia de la reducción gradual de las bonificaciones nacionales establecida para este año mediante el nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF).

Usuarios sin subsidio
Los usuarios que pagan tarifa plena también afrontaron aumentos, aunque de menor magnitud.
En la categoría residencial de hasta 150 kWh mensuales, el cargo fijo pasó de $1.559,36 a $1.709,05, lo que representa un incremento cercano al 9,6%.
Por su parte, el cargo variable aumentó de $155,47 a $184,69 por kWh, una suba del 18,8%.
Ese comportamiento se repite en prácticamente todas las categorías residenciales, donde el valor de la energía registra incrementos cercanos al 19%, mientras que los cargos fijos evolucionan alrededor del 10%.
Qué explica las subas
La actualización tarifaria responde principalmente a los nuevos precios mayoristas de la energía fijados por la Secretaría de Energía de la Nación para el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), que las distribuidoras están obligadas a trasladar a las facturas de los usuarios.
A diferencia de otras actualizaciones, el propio EROSP aclara que en esta oportunidad no se modificó el Valor Agregado de Distribución (VAD) por inflación ni por la variación del tipo de cambio, por lo que el aumento no estuvo impulsado por ese componente provincial sino, principalmente, por los cambios en el costo de la energía y la reducción progresiva de los subsidios nacionales.
Pese a ello, la Provincia mantiene vigente el programa “Subsidio Provincial Esfuerzo Formoseño”, que continúa otorgando una bonificación adicional para usuarios residenciales con subsidio y consumos de hasta 700 kWh mensuales, buscando amortiguar parcialmente el impacto de las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional.
La comparación de los cuadros tarifarios deja un dato que rompe con la lógica de años anteriores: los mayores aumentos porcentuales ya no recaen sobre quienes pagan tarifa plena, sino sobre los hogares que reciben subsidios. Aunque estos usuarios todavía abonan un precio menor por la energía respecto de quienes no cuentan con asistencia estatal, la reducción gradual de las bonificaciones nacionales hizo que sus facturas registren las mayores variaciones durante el primer semestre de 2026.

