En la mañana de este jueves, el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, encabezó una reunión en Casa de Gobierno junto a intendentes y presidentes de Comisiones de Fomento de toda la provincia, acompañado por la mayoría de los ministros de su gabinete.
El encuentro, que tuvo un marcado perfil político, sirvió para consolidar el respaldo territorial al Ejecutivo provincial frente al proyecto de intervención federal presentado recientemente por el senador opositor Francisco Paoltroni. Los jefes comunales expresaron un “contundente rechazo” a la iniciativa y se alinearon con la postura del Gobierno provincial.
Durante la reunión, también se plantearon cuestionamientos a las políticas económicas del Gobierno nacional. Según se informó, los intendentes coincidieron en la necesidad de “un cambio de rumbo” ante un escenario que, describieron, genera cierre de empresas, pérdida de empleo, caída del poder adquisitivo y aumentos de tarifas que afectan tanto a las familias como a las pequeñas y medianas empresas.
En ese marco, destacaron el denominado Modelo Formoseño como “herramienta para sostener áreas clave como la salud, la educación, la seguridad y la asistencia social, a pesar —según remarcaron— del desfinanciamiento derivado de los recortes en la coparticipación federal”.

“El trabajo conjunto entre el Gobierno provincial y los municipios permite sostener el desarrollo de obras y acciones en todo el territorio”, señalaron, al tiempo que celebraron la unidad política del espacio.
Al cierre del encuentro, Insfrán reafirmó esa línea discursiva: “Trabajando unidos, organizados y solidarios, continuaremos venciendo todas las adversidades”, sostuvo.
Sin embargo, pese al contexto económico adverso que atraviesan las comunas, el tema de los bajos porcentajes de distribución de la coparticipación y la situación financiera municipal no formó parte del temario público del encuentro. Varios intendentes enfrentan serias dificultades para el pago de salarios —en muchos casos por debajo de los 300 mil pesos— en estructuras administrativas sobredimensionadas, en un escenario de escasa generación de empleo privado.
La reunión contó con la presencia de casi todo el gabinete provincial, con la excepción del ministro de Economía, Jorge Ibáñez. En cuanto a los intendentes, no participó el jefe comunal de Las Lomitas, Pablo Basualdo, el único no alineado con el oficialismo provincial.
De este modo, la convocatoria dejó en evidencia un fuerte gesto de cohesión política del oficialismo formoseño, en un contexto de tensión institucional y debate sobre el rol del Estado provincial, aunque sin abordar públicamente los reclamos económicos que atraviesan a los municipios.

