En una semana de trabajo, el Cuerpo de Inspectores Ambientales labró 19 actas de infracción y recibió más de 150 denuncias de vecinos. Los expedientes ya están en manos de los juzgados de falta, que citarán a los infraccionados para que respondan por las acusaciones.
Lo confirmó la licenciada Clara Mancebo, responsable del Área Técnica Ambiental de la Municipalidad, en declaraciones a VLU FM 88.5.
Entre los casos documentados hay vecinos que cruzaron la vereda para tirar residuos frente a casas ajenas —con registros fotográficos o de video como respaldo—, propietarios de vehículos que pagaron a terceros para descargar basura en zonas de barrera y en áreas periurbanas, y personas que utilizaron baldíos públicos y privados como vaciaderos informales.

También se detectaron casos de quienes retiran residuos de domicilios particulares a cambio de dinero y luego los queman en espacios abiertos.
“Vehículos que pagan a otras personas por bajar sus residuos en áreas de barrera, en zonas urbanas. Ya van varios de esos“, precisó Mancebo.
Desde que se habilitó el número de contacto, el área recibió alrededor de 150 comunicaciones. Sin embargo, Mancebo marcó una distinción importante: una denuncia sobre la existencia de un microbasural no alcanza para labrar un acta.
“Lo que podemos hacer no es labrale un acta al microbasural. Necesitamos que el vecino nos dé datos de cuándo se genera, cuándo ven que la gente va a tirar, para estar en ese rango horario y agarrarlos in fraganti”, explicó.
El procedimiento, entonces, requiere que el vecino aporte información precisa sobre horarios y frecuencias para que los inspectores puedan intervenir en el momento del hecho.
Basura que aparece
Uno de los puntos que la funcionaria subrayó con más énfasis tiene que ver con el casco céntrico, donde el servicio de recolección es diario. En ese contexto, la acumulación de residuos no responde a una falla del servicio sino a una decisión.

“Si vos generás residuos en el casco céntrico y la recolección es diaria, no vas a tener problema de acumulación para que te tomes el trabajo de agarrar un vehículo e ir a tirar residuos a diez cuadras más adelante“, señaló Mancebo.
Los propios vecinos, según relató, son quienes advierten el patrón: el municipio limpia un microbasural y al día siguiente reaparece con residuos traídos desde otro punto de la ciudad.
Concientización primero, multa después
El Cuerpo de Inspectores Ambientales no tiene como primer objetivo la sanción económica. Mancebo fue directa al respecto: “Sin ánimos de querer sacarle plata al vecino, sino darle la facultad de involucrarse y hacer frente a quienes están generando problemas sanitarios, urbanos y ambientales”.
La ordenanza también apunta a que el propio vecino pueda realizar denuncias y actuar como parte del sistema de control, ante la imposibilidad material de tener inspectores en todos lados en todo momento. “No somos omnipotentes ni omnipresentes”, reconoció la funcionaria.
Las denuncias se reciben en el número 370-480-9039. El municipio solicita que estén acompañadas de pruebas: fotos, videos o datos concretos sobre horarios y frecuencias para permitir la intervención de los inspectores.

