El vicegobernador de Formosa, Eber Solís, arremetió contra sectores de la oposición durante una gira por el oeste provincial, donde supervisó trabajos hídricos en comunidades originarias y criollas. Cuestionó el accionar de dirigentes que, según denunció, recorren la zona generando incertidumbre sin proponer alternativas.
“En este tiempo, lamentablemente algunas personas con mala intención vienen a querer generar dudas, miedo e inseguridad en estas comunidades, como que los trabajos están mal hechos o que no se hacen determinados trabajos”, expresó el funcionario provincial en referencia a críticas sobre la gestión de obras públicas en la región.
Solís contrapuso esa actitud con la estrategia del gobierno formoseño, que según describió se basa en la presencia territorial permanente. “Hoy, con la presencia de los funcionarios encargados del área y fundamentalmente con el Estado, sentándonos con cada comunidad, conversando, viendo y dialogando, ellos mismos valoran la presencia del Estado“, señaló.

El vicegobernador vinculó el trabajo en terreno con el mantenimiento de la cohesión social en la provincia. “Yo me siento parte de toda esta zona, estamos permanentemente aquí, y lo que se vive aquí, como en el resto de Formosa, es la paz social“, afirmó durante su recorrida.
En el tramo más duro de sus declaraciones, Solís trazó una línea divisoria entre el modelo de gestión provincial y el comportamiento de algunos referentes opositores. “Por ahí vienen algunos desde afuera, plantean un problema, se hacen que se preocupan por algún tema, pero no se ocupan“, sostuvo.
Finalmente, el funcionario remarcó la directriz que guía la acción del gobierno formoseño: “En Formosa el pedido del gobernador es claro: preocuparnos y ocuparnos de los problemas, dialogando y dando respuestas concretas a cada comunidad“.

