El aumento del endeudamiento y la mora de las familias argentinas también tiene su correlato en Formosa. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos del Banco Central hasta mayo de 2026, muestra que el 32,5% de los deudores formoseños ya registra atrasos en el pago de sus obligaciones financieras, una señal del deterioro de la capacidad de pago de los hogares.
Según el estudio, Formosa presenta un ratio de irregularidad del crédito del 17,1%, ubicándose por debajo de Chaco y Corrientes, aunque por encima de Misiones dentro de la región NEA. El indicador mide la proporción de créditos con atrasos superiores a 90 días sobre el total de la cartera otorgada y es utilizado para evaluar la salud del sistema financiero.
El informe sostiene que la situación de las familias explica la mayor parte del problema. El 73% del saldo irregular del crédito privado corresponde a hogares, impulsado principalmente por el incremento de la mora en préstamos personales y tarjetas de crédito. En Formosa, la irregularidad alcanza el 14,9% en préstamos personales y el 12,5% en tarjetas de crédito, dos instrumentos utilizados habitualmente para financiar gastos corrientes.

Otro dato que enciende una señal de alerta es el fuerte crecimiento de la morosidad en las entidades no bancarias. Las billeteras virtuales y fintech registraron un salto en los incumplimientos: la mora de las familias pasó del 7,3% en noviembre de 2025 al 29,6% en mayo de 2026, el nivel más alto desde que existen registros para este segmento.
Un fenómeno nacional
El escenario formoseño se inscribe en una tendencia que afecta a todo el país. El CEPA advirtió que la morosidad bancaria alcanzó el 7,6% en mayo, el nivel más elevado en más de dos décadas, luego de 19 meses consecutivos de incremento desde octubre de 2024.
En el caso de las familias argentinas, la irregularidad llegó al 12,3%, mientras que en las empresas ascendió al 3%. El informe atribuye este deterioro a la pérdida de capacidad de pago de los hogares, especialmente en los créditos destinados al consumo cotidiano.

Los datos también muestran que 20,9 millones de personas mantienen algún tipo de deuda, de las cuales aproximadamente 5,8 millones ya se encuentran en situación de mora. Más de un millón presenta incumplimientos simultáneos con bancos y entidades no financieras, lo que refleja la creciente dependencia del crédito para sostener el consumo.
Para Formosa, el informe confirma que, si bien la provincia mantiene un nivel de irregularidad inferior al de otros distritos del NEA, el avance de la mora y el peso creciente del endeudamiento familiar evidencian las dificultades que enfrentan muchos hogares para cumplir con sus compromisos financieros, en un contexto de ingresos ajustados y mayor utilización del crédito para afrontar gastos cotidianos.

