El histórico Mercado del Puerto, ubicado en la zona conocida como el “Mercadito Paraguayo” de la ciudad de Formosa, atraviesa uno de los momentos más difíciles desde su creación.
La caída de las ventas, la reducción del poder adquisitivo de los consumidores, el avance del comercio online y la presión impositiva conforman un escenario que pone en duda su continuidad.
En declaraciones al programa Algo está pasando, que se emite por VLU FM 88.5, el gerente del predio, Luis Shattner, confirmó que actualmente solo funcionan entre 30 y 35 de los 80 locales habilitados.“Está trabajando en un 40% o 50%, con poco interés en ocupar los locales“, resumió al describir la realidad comercial del paseo.
Según explicó, uno de los principales cambios fue la pérdida del movimiento comercial que históricamente caracterizó al Mercadito Paraguayo. “El Mercadito Paraguayo dejó de tener el tránsito que tenía antes por una evidente sequía de la clientela.“

Shattner señaló que el comercio electrónico también modificó los hábitos de compra. Incluso comentó que algunos comerciantes utilizan sus puestos únicamente como punto de entrega de ventas realizadas por internet.
Sin embargo, consideró que el mayor problema sigue siendo económico. “Es evidente que el público en general ha tenido una reducción enorme de su poder económico. La plata no le alcanza a nadie.”
Actualmente, la mayor parte de los locales ocupados corresponden a la venta de celulares, seguidos por negocios de indumentaria y algunos servicios, como una peluquería. No obstante, aseguró que el interés por emprender dentro del mercado cayó considerablemente.
Cubriendo pérdidas
La situación financiera también preocupa a la administración. Shattner reveló que el emprendimiento viene absorbiendo pérdidas con recursos propios desde hace más de un año. “Estamos financiando con capital propio el déficit que se genera mensualmente, esperando a ver si va a haber algún tipo de cambio.”
Consultado sobre cuánto tiempo más podrán sostener ese esquema, respondió con una frase que encendió la alarma: “si no, habrá que cerrar”, reveló.
El gerente también identificó cuál es el principal costo que enfrenta el Mercado del Puerto. “El mayor costo es impositivo. La sumatoria de todos los impuestos es insoportable.”
Pese al contexto adverso, Shattner explicó que el sistema de alquiler busca facilitar el ingreso de nuevos comerciantes. El canon se paga de manera diaria e incluye todos los servicios: electricidad, limpieza, expensas e incluso la habilitación municipal.
Aun con esas facilidades, el Mercado del Puerto no logra recuperar la ocupación ni el flujo de compradores que tuvo durante sus mejores años. La administración espera una mejora en la actividad económica, aunque reconoce que, si ese cambio no llega, el tradicional paseo comercial podría enfrentar el cierre definitivo.

