Formosa volvió a quedar en el centro de las alertas sociales tras la publicación del informe “Índice de Pobreza Multidimensional Extrema”, elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), que identifica a la provincia como una de las jurisdicciones con mayores niveles de vulnerabilidad estructural del país.
El estudio, realizado a partir de datos del Censo 2022 y de la Encuesta de la Deuda Social Argentina, analiza variables vinculadas a la vivienda, el acceso a servicios básicos, la educación, el empleo y la situación de los hogares con niños y adolescentes. A diferencia de las mediciones tradicionales basadas exclusivamente en ingresos, el trabajo busca reflejar las condiciones reales de vida de las familias más postergadas.
Según el relevamiento, Formosa alcanzó un índice de vulnerabilidad de 40,9 puntos, ubicándose entre las provincias más afectadas del país, solo detrás de Santiago del Estero y en niveles similares a Salta. El promedio nacional se sitúa considerablemente por debajo de esos valores.
Uno de los datos más preocupantes surge del análisis territorial. El departamento Ramón Lista aparece entre los seis más vulnerables de toda la Argentina y encabeza el ranking provincial. Allí se registraron 4.741 hogares con un índice de vulnerabilidad del 62,9%, el más alto de Formosa y uno de los mayores del país.
Índice de vulnerabilidad socioeconómica por departamento en Formosa. Fuente: UCA, Censo 2022.
Formosa: vulnerabilidad por departamento
Índice de Pobreza Multidimensional Extrema · UCA / Censo 2022 · Escala 0–100
La situación también es crítica en otros departamentos del interior provincial. Bermejo presenta un índice de vulnerabilidad del 54% sobre 5.007 hogares relevados, mientras que Patiño alcanza el 45,5% en 21.749 hogares. En Pilagás, el indicador llega al 44,6% sobre 6.278 hogares y en Laishí al 43%.
Por su parte, Pirané registra una vulnerabilidad del 42,9% en 24.397 hogares; Pilcomayo alcanza el 42% en 30.189 hogares; y el departamento Formosa, donde se concentra la mayor población provincial, exhibe un índice del 35,7% sobre 88.245 hogares.

Otro de los aspectos que destaca el informe es la profunda brecha entre las áreas urbanas y rurales. Mientras el índice de vulnerabilidad en las ciudades formoseñas se ubica en 39 puntos, en las zonas rurales escala hasta 50,9 puntos, reflejando mayores dificultades de acceso a servicios esenciales, infraestructura, educación y empleo.
El estudio también señala que casi la mitad de los hogares formoseños tiene niños y adolescentes de entre 0 y 17 años. En las áreas rurales, estos hogares representan el 48,9% del total, mientras que en las urbanas alcanzan el 49,7%, una característica que agrava el impacto de las carencias estructurales sobre las nuevas generaciones.

Entre los factores analizados se encuentran la calidad constructiva de las viviendas, el acceso al agua potable, el hacinamiento, la asistencia escolar de los menores y el nivel educativo y laboral de los jefes de hogar. La combinación de estos indicadores permite identificar situaciones de pobreza persistente que suelen quedar fuera de las estadísticas basadas únicamente en ingresos.
El informe concluye que las expresiones más severas de pobreza en la Argentina continúan concentrándose en el norte del país, especialmente en las regiones del NEA y NOA. En ese escenario, Formosa figura entre las provincias donde la vulnerabilidad estructural mantiene niveles elevados y donde los departamentos más alejados de los grandes centros urbanos enfrentan las mayores dificultades para acceder a derechos básicos y oportunidades de desarrollo.

