Formosa es hoy la provincia con menor cantidad de empleados privados en blanco de toda la Argentina. Según el informe de febrero 2026 elaborado por la consultora Politikon Chaco en base a datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, la provincia contabiliza apenas 21.500 asalariados formales en el sector privado, el número más bajo entre las 24 jurisdicciones del país.
La distancia con el resto es enorme. Buenos Aires encabeza el ranking con 1.974.100 empleados privados registrados, seguida por CABA con 1.491.300 y Córdoba con 519.900. Pero incluso provincias de tamaño comparable superan con amplitud a Formosa: Tierra del Fuego tiene 32.300, La Rioja y Catamarca 34.500 cada una, y La Pampa 38.400.
Lo más preocupante no es solo el volumen sino la tendencia. Desde noviembre de 2023, mes previo al cambio de gobierno nacional, Formosa acumula una pérdida del 11,5% en su empleo privado formal, lo que equivale a 2.851 puestos destruidos. Ese número triplica la caída promedio del país, que en igual período registra un -3,2%, equivalente a 205.680 empleos perdidos a nivel nacional.

En el ranking de destrucción acumulada desde el inicio de la gestión Milei, Formosa ocupa el tercer lugar más negativo del país, detrás únicamente de Santa Cruz (-16,1%) y Tierra del Fuego (-13,3%).
La comparación interanual tampoco da respiro: en febrero de 2026 había 904 empleados privados menos que en febrero de 2025, una caída del 4,0%. Y en la variación mensual desestacionalizada, febrero cerró con 31 puestos menos respecto a enero, sin señales de recuperación a la vista.
Sin piso visible
El informe nacional señala que a nivel país el empleo privado formal cortó en febrero una racha de ocho meses consecutivos de caídas, con una leve recuperación de 965 puestos en términos absolutos. Ese tibio rebote, sin embargo, no llegó a Formosa, que siguió perdiendo empleo tanto en la comparación mensual como interanual.
Con el sector privado formal reducido a su mínima expresión y sin señales de recuperación en los datos más recientes, el mercado laboral local muestra una dependencia cada vez mayor del empleo público como único sostén.

